Plan ituitu: La Colla Verda

Como ya os adelantamos cuando hablamos de nuestros objetivos para el curso 2019-2020, este año queremos poner en marcha el proyecto «A greener ituitu«, que incluye varias iniciativas para reducir la huella medioambiental de la escuela y también aumentar la conciencia ecológica de toda la comunidad ituitu.

Además de las medidas que estamos implantando en la escuela, para nosotros también es muy importante implicar a toda la comunidad educativa en acciones que vayan más allá y por eso este mes queremos proponeros como plan ituitu una actividad que nos ha parecido muy interesante: La Colla Verda.

La organiza la asociación Acció Ecologista Agró y es un  proyecto de voluntariado ambiental, en colaboración con el Ayuntamiento de Sagunto, para restaurar y mejorar los hábitats de las playas de la zona plantando vegetación autóctona.

Aunque no es propiamente una actividad infantil, lo cierto es que suelen acudir muchas familias y es una buena manera de que nuestros hijos se conciencien de la importancia de cuidar del medio ambiente desde pequeños, de una forma participativa, en un entorno tan propicio como es la playa y con acciones que les encantan, como cavar y plantar.

Las próximas convocatorias son el próximo sábado 23 de noviembre a las 10:30 en la playa de Puerto de Sagunto y el 15 de diciembre en la playa de Corinto, también a las 10:30.

Podéis encontrar más info en la página de la asociación. Para participar, es necesario confirmar asistencia a la Comisión de Educación Ambiental de AE-Agró con un correo electrónico a agromorvedre@gmail.com o llamando al 960 263 617 (horario de mañanas). La realización de la actividad está sujeta a las condiciones metereológicas y a la concesión de los permisos necesarios, por eso es importante que contactéis antes. También para que os informen del punto de encuentro y del resto de detalles del evento.

Esperamos veros allí, entre todos podemos poner nuestro granito de arena por unas playas más verdes.

 

 

 

 

 

What does it taste like?

Teaching children about the five senses is a good way to help them understand and discover their bodies. Our senses keep us in contact with the world and help us explore it. The best (if not the only!) way for children to learn how senses work is to experience them through sensorial activities.

Objectives of the activity:

  • To develop the sense of taste through the four basic types (sweet, salty/savory, sour, bitter) and the contrast between them
  • To enhance their vocabulary

Materials and ingredients:

  • 4 bowls
  • 1 spoon per child
  • pure cacao powder
  • lemon
  • salt
  • panela or coconut sugar (to avoid refined sugar)

Development of the activity:

We put each ingredient in a bowl and starting with panela/coconut sugar, we ask: “what does it taste like?” We then say, “panela/coconut sugar is sweet!” We reinforce by repeating “sweet” at least three times. We can also ask if they like it.

Then repeat in this order: salt, afterwards the cacao powder, which is bitter, and eventually the sour lemon.

When you have been through all of them, you can leave them to it and simply observe them. Do they try once more? Which ingredient do they go for? Do they avoid any of the ingredients completely? Do they also smell them or touch them?

We can add a level of complexity to this activity by using masks to do the blind tasting and letting them guess both, the ingredient and the type of taste they are experiencing.

Whichever way you decide to it, we are sure that you will love their facial expressions!!

«Muy pocas personas en esta profesión pueden trabajar de acuerdo con su propia filosofía y me alegro de tener esa suerte»

Una de las grandes alegrías que nos ha traído este inicio de curso es la reincorporación al equipo ituitu de Simona, una estupenda profesora con la que ya contamos en el curso 2016-2017, y a la que hemos querido recuperar en cuanto se han solucionado los retrasos administrativos que han alargado la convalidación de sus títulos.

Gracias a eso, los niños de la clase «The Sky» pueden disfrutar de su entusiasmo contagioso y de su perspicaz enfoque de la educación infantil, muy influido por las teorías de María Montessori y por su propia experiencia trabajando con niños discapacitados en su país natal, Italia.

Haznos una breve descripción de ti misma y de cómo nace tu interés por la educación infantil.

Soy italiana, de Sassari, en la preciosa isla de Cerdeña y tengo dos hijos ya mayores.

Desde pequeña, he tenido mucho “feeling” con los más peques. ¡A los 8-9 años tenía a mi alrededor muchos niños de 2-3 que querían casarse conmigo! Siempre he sabido que ésta era mi vocación. En Italia hice la carrera en Ciencias de la Educación, y aquí en España un Máster. Soy apasionada de todo lo relacionado con la pedagogía: libros, cursos, seminarios… si fuera por mí, ¡no me perdería nada!!!

¿Qué experiencia has tenido en el campo de la educación antes de incorporarte a ituitu?

Mi primer amor es la educación especial. En Italia, tuve la suerte de trabajar mucho con niños y muchachos con diferentes discapacidades. Fueron los años que más me formaron: lo que aprendí de ellos y de las relaciones entre niños sin discapacidad y con discapacidad, es mi guía hasta el día de hoy. En Italia también gestioné un camping diurno para niños de entre tres y trece años. Los últimos años en mi país los dediqué a perfeccionarme en didáctica para niños con trastornos del aprendizaje (dislexia y déficit de atención). Hace 5 años empezó mi aventura en Valencia. Al llegar, hice un periodo de práctica en una escuela infantil y desde que estoy aquí siempre he trabajado en el primer ciclo.

¿Qué balance haces del tiempo que llevas en la escuela?

Bueno, en realidad la mía es una vuelta porqué ya había trabajado en ituitu. Ya sabía que volvía a trabajar en un colegio que refleja muy bien mi idea de educación; ¡soy muy ”montessoriana” y estoy muy ilusionada de trabajar con el nuevo proyecto de neuroeducación! Muy pocas personas en esta profesión pueden trabajar de acuerdo con su propia filosofía y me alegro de tener esa suerte.

¿Con qué novedades te has encontrado y qué valoración haces de ellas?

Desde el punto de vista estrictamente profesional creo que el enfoque Montessori ha cogido más cuerpo: lo noto más estructurado con el nuevo material y una mayor preparación formal, que se refleja en el gran trabajo de mis compañeras. Además el proyecto de neuroeducación, que veo como un «Montessori 2.0» , le confiere una base  aún más científica, actual y sobre todo eficaz en el proceso de aprendizaje. Desde el punto de vista humano, el cambio lo representa muy bien Amalia; creo que su presencia añade ese «plus» que lo aúna todo.

¿En qué clase estás? ¿Cómo te llevas con los peques? Cuéntanos un poco cómo son, qué actividades haces con ellos, cuáles les gustan más y cuáles menos…

Soy la tutora de una de las clases de 1 año, “The Sky”. Mis niños son muy movidos y simpáticos. Me gusta la enseñanza sensorial y a través de ella intento desarrollar su lenguaje y su curiosidad hacia el mundo. Tampoco dejo de hablarles en inglés y vamos aprendiendo a asociar palabras y conceptos (en estas semanas estamos con las partes del cuerpo y los sentidos), pero respetando sus momentos de concentración.

¿Cómo está siendo la adaptación de los niños en este inicio de curso?

¡¡Ha sido increíble!! Se han adaptado muy bien y rápidamente ¡La colaboración de las familias ha sido total y el trabajo de equipo ha dado sus resultados!

¿Cuáles son tus metas para este año?

Mis niños ya tienen una personalidad clara y mi primera meta es que puedan expresarla al máximo de sus capacidades. Me gustaría trasmitirles curiosidad, confianza y amor, y también respeto hacia el prójimo y hacia ellos mismos.

 

¿Qué destacarías del equipo de ituitu?

Es un grupo de grandes profesionales que comparten el mismo proyecto y filosofía. Lo damos todo en la clase y siempre intentamos mejorarlo.

También me gusta que compartimos el respeto por los ritmos de los niños. Es una cosa fundamental. Cada uno es diferente y cada uno tiene maneras diferentes de aprender y de llegar a las cosas. Respetar eso significa reconocer el niño como individuo, ayudarlo a aprender y también, a ser, algún día, una persona respetuosa con los demás.

A lo largo del año organizamos varias fiestas: Halloween, Navidad, Fallas, fin de curso… ¿Cuál es tu favorita?

¡Fallas! Soy italiana pero los valencianos me han transmitido el “sentiment” por esta fiesta maravillosa!

 

Tostadas francesas

¡Sacad sartenes y delantales! Continuamos nuestra sección de recetas ituitu con otra receta sencilla apropiada para niños que estén practicando la alimentación complementaria a demanda o “Baby Led Weaning”. Como en el caso de las Polenta Chips que os propusimos el mes pasado, en esta ocasión os traemos otro alimento que se puede coger fácilmente con la mano y comer sin riesgo de atragantamiento. Son las famosas “french toast”, un desayuno perfecto para grandes y pequeños, especialmente si van acompañadas de fruta fresca. También son fantásticas para los bebés, cortadas a tiras que puedan coger con sus manitas y llevarse a la boca.

Ingredientes:

  • 1 huevo
  • 1 cucharada de leche entera
  • 1 rebanada de pan gruesa
  • Un pellizco de mantequilla sin sal
  • Un chorrito de aceite de girasol o de oliva suave
  • Un poco de canela – opcional

Bate el huevo con la leche. Por el pan en un plato o cuenco poco profundo, pero donde quepa bien. Vierte el huevo por encima y dale la vuelta para que se empape por todas partes. Déjalo así unos minutos para que absorba todo el líquido.

Mientras, calienta la mantequilla y el aceite en una sartén, a fuego medio. Fríe el pan unos dos minutos por cada cara, hasta que esté dorado. Puedes cortar el pan por la mitad mientras se fríe, para comprobar que no queda huevo crudo dentro.

Sírvelo caliente. ¡Entra de maravilla, especialmente cualquier mañana de otoño o invierno! Está delicioso con un poco de canela espolvoreada y puedes acompañarla poniéndole encima fruta: arándanos, frambuesas o plátano.

Bon appétit!

 

 

 

Nuestro aire más limpio y nuestros niños más protegidos

La incorporación de los niños a las escuelas infantiles suele venir de la mano de constipados, gastroenteritis o una infección viral como el boca-mano-pie, en algún momento. A unos les afecta más que a otros, pero es cierto que es un temor compartido por todas las familias. Los niños aún están desarrollando sus sistemas inmunológicos y de una forma u otra, quedan expuestos al contagio. También el equipo docente, que está tanto tiempo en contacto con los niños.

En ituitu tenemos un protocolo establecido para minimizar esos contagios, que incluye la desinfección de los materiales, así como una política de 24 horas en casa sin síntomas de enfermedad. Esto ayuda a mantener los virus controlados. No obstante, con el fin de proteger aún más su bienestar, y así paso contribuir a mejorar la conciliación laboral (porque todos sabemos lo difícil que puede ser cuando los niños están malitos), hemos instalado generadores de ozono en nuestras aulas.

El ozono es un aliado valioso para la limpieza y desinfección. Purifica el aire de microorganismos patógenos y, además, elimina los olores que a veces, con los pañales, pueden ser desagradables.

 ¡Esperamos que la experiencia sea muy positiva para todos!

 

 

«Espero disfrutar muchos años aprendiendo de cada uno de los niñ@s de la escuela»

Retomamos nuestra sección de entrevistas con Marta, profesora auxiliar en las clases de The Forest y The Rainbow, a la que estamos muy contentos de dar la bienvenida de nuevo después de que formara parte de nuestro equipo hace algunos años.

Me llamo Marta Saez-Merino. Me considero una persona muy sonriente, amable, amiga de mis amigos, respetuosa y cariñosa. Desde siempre me ha interesado la educación. Cuando empecé la carrera, trabajaba dando clases particulares de inglés a niños pequeños y fue entonces cuando me di cuenta de que mi vocación era ser educadora. Me encanta enseñar y aprender lo que los niños nos muestran todos los días. Los niños deben de sentirse protegidos y al mismo tiempo, libres de poder desarrollar sus propias capacidades. Creo que la educación infantil debe dar esa oportunidad.

¿Qué experiencia has tenido en el campo de la educación antes de incorporarte a ituitu?                                   

Llevo dando clases de inglés desde los dieciocho años, al principio eran clases particulares en un colegio en Madrid y luego en escuelas infantiles, donde he trabajado los últimos 6 años. De hecho, trabajé en ituitu hace varios años. Me fui por motivos personales y ¡estoy feliz de estar de vuelta!

¿Qué balance haces del tiempo que llevas en la escuela?         

El balance de mi primera experiencia en ituitu fue muy positivo y eso tiene mucho que ver con que esté aquí de nuevo. Con las semanas que llevamos de curso, puedo decir que estoy encantada de volver a formar parte de este equipo otra vez. Tanto mis compañer@s como las familias me han recibido con los brazos abiertos. Los niños son maravillosos, súper cariñosos y juguetones. ¡Disfruto muchísimo con ellos!

¿En qué clase estás? ¿Cómo te llevas con los peques? Cuéntanos un poco cómo son, qué actividades haces con ellos, cuáles les gustan más y cuáles menos…

Soy profesora de inglés y auxiliar de dos de las clases de dos años, The Rainbow y The Forest. Desde el primer día, he podido conectar muy bien con todos los peques. Cada uno es un mundo diferente y me encanta observar como se relacionan entre sí. Este mes nos hemos centrado mucho en que se sientan seguros y cómodos aquí, estableciendo hábitos y rutinas. También buscamos el equilibrio entre el “trabajo” individual y las actividades de grupo. En la asamblea nos damos los buenos días y nos vamos conociendo, cantamos, les cuento cuentos para ejercitar el lenguaje, almorzamos juntos, jugamos juntos, trabajamos mucho el desarrollo motor y disfrutan de todos los recursos de aula, que también es muy importante porque cada uno tiene un niñ@ distinto dentro de sí.

La actividad con la que más disfrutan ahora mismo es hacer torres con los bloques de construcción e identificar los colores. ¡Nos lo pasamos genial!

¿Cómo está siendo la adaptación de los niños en este inicio de curso?

La adaptación está siendo buena. Como ya hemos comentado, somos muy conscientes de que cada niño necesita su propio tiempo y hemos invertido en conocer los espacios, los compañeros y las rutinas. Todo despacito y poco a poco. Las familias han aportado muchísimo siguiendo los consejos que les dimos y estamos muy agardecidos.

¿Cuáles son tus metas para este año?

Mi meta para este año es que los niños aprendan mucho inglés, divirtiéndose al máximo y disfrutando de cada día, con una sonrisa y mucha ilusión.

¿Qué destacarías del equipo de ituitu?

El equipo es una gran familia. Nos ayudamos, nos escuchamos, compartimos ideas y experiencias. El ambiente de trabajo es positivo, siempre hay una sonrisa en cada una de las compañeras y si necesitas algo ellas te ayudarán, sin ninguna duda.

A lo largo del año organizamos varias fiestas: Halloween, Navidad, Fallas, fin de curso… ¿Cuál esperas con más ganas?

A mí me gustan todas las fiestas, no tengo una favorita, pero si hay alguna que espero con más ganas es Navidad. Para mí, es un momento de compartir y estar con la familia. Los niños se convierten en familia a lo largo del año y me gusta poder compartir con ellos esos momentos tan especiales.

¿Qué es lo que te atrajo del proyecto de ituitu para decidirte a unirte al equipo?

Lo que más me atrajo del proyecto de la escuela es dejar que cada peque desarrolle sus capacidades a su propio ritmo, sin ningún tiempo marcado. Me encanta el entorno de la escuela, todo el material a disposición de los niños, el huerto donde los niños pueden ver las frutas y verduras que se cultivan.

Espero poder compartir muchas experiencias y disfrutar de muchos años aprendiendo de cada uno de los niñ@s de la escuela.

¿Qué nos traerá este nuevo curso?

¡Este va a ser un curso especial! Hemos definido unos objetivos por los que el equipo entero comparte mucha ilusión, cuyo fin no es otro que mejorar la calidad de nuestra atención al desarrollo de los alumnos de ituitu y del entorno en el que vivimos.

El mundo está en continua evolución y eso debe verse reflejado en los centros educativos de cualquier etapa. Por eso, los objetivos de este curso son el siguiente paso natural de un proceso que comenzó hace ya unos años, con la incorporación de principios clave Montessori y la transformación de nuestros espacios. El curso pasado sentamos los pilares de la disciplina positiva y ahora seguimos avanzando en la atención a los alumnos con la programación más flexible de la que ya os hablamos aquí y con la incorporación de la neuroeducación en nuestro trabajo diario. Este es un campo muy amplio, por lo que es muy probable que sea una iniciativa que dure más de un curso.

Más allá de nuestras aulas, todos lo que formamos parte de itutiu compartimos la preocupación por el medioambiente y por las condiciones en las que tendrán que vivir futuras generaciones. Por eso, “A greener itutiu” es un proyecto importante este curso, con el que pretendemos reducir la huella medioambiental de la escuela y promover mejores hábitos entre nuestras familias. Así, el impacto colectivo será mayor. ¡Estamos deseando que toda la comunidad se implique al máximo!

Por último, pretendemos que ituitu crezca el curso que viene abriendo el segundo ciclo de infantil (3-6 años), lo que supone terminar de desarrollar el proyecto en los próximos meses y ponernos manos a la obra…¡literalmente!

Pasado septiembre y con grandes y pequeños ya adaptados, estamos…

¿Qué es la neuroeducación y cómo se aplica en la escuela?

Vivimos en un entorno en continua transformación y en ituitu sabemos que los centros de educación tenemos el deber de seguir evolucionando. Más allá de nuestra filosofía de mejora continua, que nos ha definido desde los inicios, es imprescindible seguir siendo relevantes. Para nosotros, eso significa ser referentes en calidad educativa y aplicar los conocimientos más adelantados.

De ahí nace nuestro interés por la neurociencia, una disciplina que estudia el cerebro, su plasticidad, procesos y funcionamiento. Enfocado a la educación, nos ayuda a determinar los periodos sensibles del desarrollo y las mejores condiciones para el aprendizaje. Así, la neuroeducación nos enfoca a mejorar las estrategias del desarrollo educativo y los procesos de enseñanza. Es con este objetivo que nos hemos embarcado en un proyecto fascinante, de la mano de La Biblioteca de Alejandría, expertos en neuroeducación y referentes en Valencia, con una amplia experiencia en la implantación práctica de protocolos y contenidos en centros educativos.

Con su ayuda, hemos hecho un análisis detallado de nuestros espacios, recursos, rutinas y prácticas, desde la perspectiva de la neuroeducación. Esto se traduce en ajustes, cambios o novedades, a menudo casi imperceptibles para las familias y que consideramos importante que conozcáis. Lo haremos en una sesión presencial en noviembre. No obstante, aquí os dejamos algunos ejemplos.

En lo que a espacios se refiere, las aulas de 2 años son menos diáfanas que antes, para que los niños aprendan a moverse con precisión; y hemos bajado algunos techos con lámparas y plantas para hacerlos más acogedores.

¿Habéis notado que no hay animales de juguete en las aulas? Esto es porque debe haber una relación directa entre el descubrimiento en el mundo real para luego trasladarlo a objetos 3D e imágenes. Un elefante no significa nada para un niño, si no lo ha visto antes. Por eso, hemos ajustado los materiales que hay en las aulas a la planificación anual de los centros de interés. Es decir, que los animales salvajes se introducirán después de que vayamos al Bioparc; los de la granja, cuando vengan a la escuela; y los marinos, en 2 años, cuando vayamos al Oceanográfico.

Siguiendo estos principios, hemos seleccionado con mimo los materiales de las aulas para facilitar el periodo de adaptación. Aunque unas gafas de sol en una bandeja, pueda parecer un sin sentido, ¿qué niño no ha jugado con las gafas de sus familiares este verano? También en todas las aulas hay una bandeja con arena, conchas y piedras y otra con algunos medios de transporte conocidos. Todo ello con la finalidad de facilitar la transición de las vacaciones de verano al cole.

En rutinas, hemos unificado el saludo y la despedida tanto en castellano como en inglés. Es decir, que todos los días damos los buenos días y el adiós con exactamente las mismas palabras. Esto no sólo permite un mejor desarrollo del lenguaje, sino que además proporciona mayor seguridad y confianza. También les proporciona más confianza para ir identificando su grupo.

 A ello van a contribuir también pequeños detalles como tener sus fotos en la pared o favorecer el contacto físico durante la Asamblea: por ejemplo, que se den las manos durante una canción, o simplemente que estén sentados juntos, hombro con hombro.

A las fotos de ellos y sus compañeros, hemos añadido imágenes de las distintas partes del patio, lo que les ayuda a identificar espacios y a ir sintiéndose seguros en su nuevo entorno.

Una lista larga de detalles y ajustes que no dejan nada al azar, en un esfuerzo por proporcionar las mejores condiciones para que el proceso de aprendizaje sea significativo, motivador y respetuoso con cada uno, sin prisas ni expectativas.

Lejos de ser un recetario, este es un proyecto a medio plazo de transformación paulatina, que seguiremos trabajando a lo largo del curso, reflejando y acompañando el proceso evolutivo de nuestros niños y niñas.

Polenta chips

Cada vez son más las familias que se interesan por la crianza respetuosa o con apego. Aunque no hay una única definición de lo que esto significa, suele incluir muchos aspectos, desde el parto natural, la lactancia materna, el porteo, el colecho, la disciplina positiva y en cuanto a alimentación se refiere, el “baby led weaning” (BLW).

Hoy os traemos una receta sencilla y riquísima para todos los niños, incluso para aquellos que siguen el BLW, ya que es blandito, se puede coger fácilmente con la mano y no hay riesgo de atragantamiento.

Polenta chips:

La polenta está hecha a base de harina de maíz y es una buena alternativa al arroz, la pasta o las patatas, como fuente de hidratos de carbono. El inconveniente es que puede ser muy sosa. Con esta receta, está mucho más sabrosa.

Ingredientes:

  • 100 gr. de polenta rápida
  • 500 ml. de caldo de verdura o de pollo
  • 25 gr. de parmesano rallado
  • Aceite de oliva

Pon la polenta en un cazo y añade el caldo poco a poco, removiendo continuamente para que no se formen grumos. A fuego medio, deja que llegue a hervir y lo haga durante 5 minutos. Verás que engorda muy rápidamente y que “escupe” como un pequeño volcán. Esto es normal. Asegúrate de remover con frecuencia para que no se pegue.

Apártala del fuego, mezcla bien el parmesano y vierte la mezcla en un pírex, molde o bandeja de modo que quede extendida en una capa de 1.5cm de alto. Déjala enfriar.

Cuando esté totalmente fría, córtala en forma de patatas fritas, gajos o como tú prefieras. Píntalas con aceite y mételas a horno a 190 grados durante unos 20 minutos. También puedes freírlas en una capa fina de aceite de oliva.

Son un acompañamiento perfecto para platos como guisados o albóndigas y geniales para el proceso de baby led weaning. ¡Esperamos que las disfrutéis!

 

Seguir al niño

Acompañar a los niños y las niñas en su proceso evolutivo ha sido siempre nuestro objetivo. Por eso, nuestro enfoque jamás ha contemplado las fichas tradicionales, sino que es puramente experiencial. Proporcionamos estímulos y experiencias que ayudan a los niños a descubrir el mundo que les rodea a través de sus sentidos.

Estas experiencias las brinda el entorno que cuidadosamente preparamos para ellos tanto en las aulas como en el patio y también las actividades grupales que programamos.

Aunque las actividades dirigidas en grupo nos ayudan a centrarnos en temas concretos, a observar con intencionalidad y los niños las disfrutan mucho generalmente, también venimos observando que en ocasiones nos limitan, no pudiendo responder con agilidad a las necesidades o preferencias de los niños en un momento dado.

Por eso, durante el mes de junio hemos llevado a cabo un piloto en las aulas The Sea (2 años) y The forest (1 año), en el que hemos trabajado sin esta programación semanal que se venía comunicando a las familias los lunes por la mañana.

Las profesoras han planificado sus “centros de interés” (o temáticas) y diseñado un amplio repertorio de actividades que les ha permitido tener las propuestas necesarias para cada momento, según los estados de ánimo o intereses de los niños en cada momento.

Esto también quiere decir que además del día semanal que ya teníamos, ha habido algún días más sin actividad grupal dirigida porque así lo requerían.

También ha habido actividades se han podido transformar en “propuestas para que se una el que quiera”, en lugar de la tradicional actividad de toda la clase a la vez.

Tras un mes trabajando así, las conclusiones del equipo docente son muy positivas porque se adaptan mejor a las necesidades de cada uno y del grupo al mismo tiempo y porque les permite hacer una mejor labor de observación de cada uno. Asimismo, el ritmo lo marcan mejor los niños, con días en los que necesitan más calma y otros en los que están deseando involucrarse en cualquier cosa.

Este modo de trabajar requiere un cambio en la manera de informar a las familias, porque ya no está la comunicación de los lunes con la programación semanal. Aquí, el uso de la agenda ha sido fundamental y el feedback que hemos recibido de las familias ha sido muy satisfactorio.

Así, durante el mes de julio hemos estado trabajando con el resto del equipo para extender esta forma de actuar a todos los grupos el curso que viene.

Estamos muy agradecidos a las familias de las dos aulas piloto por la confianza que han depositado en nosotros y darnos la libertad necesaria para seguir creciendo.

No me sigan a mí, sigan al niño”

María Montessori