Plan pedagógico

Tras una semana de adaptación a las nuevas circunstancias, reflexión y planificación intensa, ¡estamos listos para afrontar la segunda!

Llevamos casi diez años defendiendo y demostrando nuestra labor de educación infantil como trabajo docente de gran valor; mucho, mucho más allá del concepto de “guardería”, y somos conscientes de que por eso nos habéis elegido. Así, en un momento en el que no podemos ofrecer la “guardia” de los niños, sí podemos estar a la altura de las circunstancias y continuar nuestra labor educativa en colaboración con vosotros. Afortunadamente, el proceso de desarrollo de los niños continúa y con un acompañamiento adecuado, no tiene por qué verse mermado por esta situación.

Estamos orgullosos de que en tan sólo 48 horas después del cierre de la escuela, todos los grupos pudisteis celebrar la primera asamblea matinal, una rutina importantísima para los niños. Y en el mismo plazo teníais también acceso a unas aulas virtuales que empezaban a ofreceros los primeros recursos.

Ahora que ya sabemos que debemos trabajar así unas semanas más, hemos desarrollado con más detalle nuestro plan pedagógico para este periodo. Lo hemos diseñado teniendo en cuenta que las necesidades de cada familia son diferentes y, por lo tanto, pueda ser accesible a cualquier adulto de referencia o cuidador.

Los contenidos:

Durante este periodo trabajaremos todos los ámbitos, como hacemos en la escuela. No obstante, hemos priorizado las cuatro áreas por las que nos parece más apropiado comenzar. Tanto los planes de desarrollo grupales como los individuales, empezarán centrándose en ellas:

  • Las rutinas, tan importantes especialmente en los primeros años de vida, y sin las cuales todo se les descuadra.
  • La “vida práctica”, que incluye el cuidado de uno mismo, el cuidado del entorno y “gracia y amabilidad”. Aquí trabajamos la autonomía que tanta confianza y autoestima les proporciona.
  • Inteligencia emocional para poder abordar el cóctel de emociones con el que se pueden encontrar en las condiciones actuales.
  • El desarrollo motor, tanto grueso como fino. El primero para que no pierdan todo lo conquistado hasta ahora, y además podamos responder a sus necesidades naturales. El segundo, porque contribuye al desarrollo de la concentración, entre otras muchas cosas.

Las herramientas:

Como sabéis, para las asambleas matinales, utilizamos Zoom. No necesitáis ninguna aplicación. Tan solo acceder con el ID de la reunión que os dan vuestras profesoras a través de la agenda escolar.

Para el resto de la actividad docente, utilizamos Google Classroom. Podéis acceder a través de Google, con la clave que os han enviado las profesoras a través de la agenda escolar. Recordad que para ello debéis tener una cuenta de correo de Gmail. Si no la tenéis ya, es muy fácil darse de alta.

Para cada grupo hay un aula virtual distinta. En ella, encontraréis un “muro” tipo Facebook y una sección de “Tareas de clase”, donde encontraréis los recursos, clasificados por área. Empezamos con las cuatro anteriores y añadiremos lenguaje, lógico matemático, arte y música.

También hay una carpeta con “otros recursos de interés” para vosotros. Ya tenéis a vuestra disposición información importante, por ejemplo “Cómo decir NO en positivo”.

Como siempre, los temas administrativos y de gestión, continuarán por la agenda escolar.

Con este plan ponemos orden y estructura al acompañamiento del desarrollo de vuestros hijos. Además, cuidaremos nuestra de forma de comunicación para el que pueda o quiera leer más, y el que prefiere el “menos es más”.

Muchísimas gracias por vuestro apoyo, y también y más que nunca, por vuestra confianza.

Y sobre todo: por favor, cuidaos mucho.

 

¿Cómo salir del aislamiento mejor de lo que entramos?

La generosidad y genialidad de la gente nos ha proporcionado en tan solo un par de días un montón de ideas para hacer con los niños. Mantenerlos ocupados y entretenidos va a ser muy importante, pero nosotros creemos que estas pueden no dar el resultado esperado si la convivencia falla. Sin embargo, si las relaciones en casa fluyen y todos “estamos bien”, cualquier actividad funcionará.

Así, pensamos que hay algunas claves no sólo para “sobrevivir” a estos días de encierro en casa, sino salir reforzado al final del proceso.

  1. ¿Cómo quieres vivir estos días? Tan sólo dos semanas de aislamiento puede equivaler al tiempo que pasamos con los niños durante dos meses. Como vivamos este tiempo tendrá un impacto profundo en la familia porque definirá de manera intensa cómo nos relacionamos y “lo que aquí se valora y lo que no”. Por eso, creemos que lo fundamental es poder definir nuestros Valores de familia, empezando por los tuyos. Coge “papel y lápiz”…¿Qué es importante para ti?, ¿qué tipo de padre o madre quieres ser y cómo lo vas a conseguir estos días?, ¿qué te hace sentir bien y cómo lo puedes fomentar?, ¿qué te hace sentir mal y cómo lo vas a evitar?, ¿qué te hace saltar y cómo lo vas a gestionar?, ¿y a los demás con los que vives, qué les hacer sentir bien o mal??
  2. Prepárate tú. Teletrabajar y tener que atender a los niños a la vez va a ser complicado, pero ya no tenemos la excusa de las prisas y de hacer mil planes diferentes. Es la oportunidad de oro para estar más presentes que nunca y hacerlo de forma positiva. Aquí hay unas sugerencias para hacerlo:
    • No dejes tu día al azar. Pregúntate cada mañana “¿qué haría que hoy fuese un día genial?” Esta pregunta no debería de tener más de dos o tres respuestas. Sé realista, con una pizca de ambición.
    • No te agobies por ellos. Tendemos a proyectar en los demás los propios sentimientos. Es posible que estemos sufriendo por ver a nuestros hijos encerrados y a veces cansados de estarlo. Pero si miramos otra vez, nos daremos cuenta de que este virus les ha podido traer también su tesoro más preciado: estar con nosotros.
    • Planifica tu propia rutina. ¿A qué hora te quieres levantar?, ¿cuál es tu horario de trabajo?, ¿a qué hora coméis?, ¿cómo vas a planificar algo de ejercicio físico?, ¿te podrás conectar para hablar con los tuyos?, ¿a qué hora quieres estar en la cama para poder descansar lo suficiente?
    • Regula tus expectativas y trátate bien. Identificar esas cosas que crees que ahora es buen momento para hacer (como ordenar ese altillo al que nunca llegas) y planificar tu día el día es importante pero igual de importante es poder fluir según vaya transcurriendo el día. Sobre todo, no pretendamos ser perfectos, ni establecer expectativas muy altas. Ya hacemos muchas cosas muy bien, lo estamos dando todo y además, mañana tendremos otra oportunidad.
    • Asegúrate de que tienes un rato para ti. Por ejemplo, donde hay más de un adulto, acordad qué rato puede tener cada uno para recluirse y dedicárselo a sí mismo.
    • El móvil está que arde con mensajes de todo tipo. Haz el esfuerzo consciente de dejarlo a un lado y estar a lo que estás, especialmente con los niños.
    • Revisa tu día por la noche: ¿cómo ha ido?, ¿qué mantendrás para mañana y qué debes intentar cambiar?
    • También es la oportunidad perfecta para meditar y aprender a estar más presente.
  1. Prepara el espacio para toda la familia. No va a ser posible tener la casa perfecta pero tampoco tiene por qué ser un caos que os saque de quicio. Más allá del orden, si está bien preparado, marcará la diferencia:
    • Repasa los espacios de tu casa desde la perspectiva de tus hijos. Siéntate a su altura y decide qué debes y estás dispuesto a cambiar. Si puedes cambiar plantas, libros, tecnología o decoración que puedan romper, hazlo y estaréis todos más relajados. Donde no estás dispuesto a cambiar, establece límites claros. Sopesa qué te merece más la pena – cambiar o gestionar los límites, con sus potenciales enfados.
    • Fomenta la autonomía creando oportunidades en cada estancia de la casa. Para ello, asegúrate de que los niños tienen a su alcance lo que necesitan – y sólo lo que necesitan. Si hay hermanos en casa, fomenta la colaboración y el cuidado entre ellos.
    • Prepara actividades de forma estructurada con bandejas y cestas para que usen sólo lo necesario cada vez y las actividades tenga sentido.
    • No, no necesitan mil cosas. De hecho, menos es más porque ayuda al niño a concentrarse.
    • Observa, observa, observa… Cambia las actividades sólo cuando veas que es necesario. Estas semanas, no van a necesitar grandes cambios.
    • Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio: los niños de estas edades tienen un sentido del orden muy pronunciado. Les ayuda a sentirse seguros, a concentrarse y luego a recoger. No vale meter todo en una cesta o un cajón al final del día. Cada cosa debe tener su sitio.
    • Pon a disposición del niño sólo lo que estés dispuesto a recoger tú. Hazlo tras cada actividad y termina como una rutina en sí misma, pero hazlo CON tus hijos y a su ritmo.
    • ¿Pueden ellos disfrutar de los detalles bonitos de tu casa?, ¿alcanzan a verlos? Si no es así, cambia lo que sea necesario para que también ellos disfruten de espacios bonitos.
  2. Establece una rutina a medida de los niños y que puedas cumplir todos los días. Nosotros os recomendamos que os ajustéis lo más posible a los horarios a los que ya tenían antes de esta crisis, pero si eso no es realista, adáptala a vuestras necesidades. Si hoy no tienes la comida lista a las 12,00 porque han surgido algunos contratiempos, pues se come a las 13,30 si así vas a estar más relajado y vas a poder ser mejor ejemplo y mejor adulto.
  3. Cuida la alimentación. ¿Cuántas veces has oído ya “tengo hambre”? No estar ocupados suele hacernos apoyarnos en la comida y normalmente en los caprichos. Mantén la dieta saludable de la familia y en cierto modo, el contacto que hemos perdido con la naturaleza a través de las frutas y las verduras.
  4. Disciplina positiva. Ni premios, ni amenazas, ni castigos. Amor y límites claros, ahora más que nunca.

Desarrollaremos los conceptos del rol del adulto, el espacio preparado y la disciplina positiva a lo largo de a semana. Además, dentro de las actividades que iremos trabajando, pondremos especial atención sobre las de “vida práctica” y todo aquello que el estar en casa nos ofrece. Como esta situación no tiene precedentes, sé realista y empieza poco a poco. Cuenta con nosotros para echarte una mano, porque aunque ituitu tenga -por ahora- las puertas cerradas, siempre está abierto para ti.

Galletas de crema de cacahuete

Este mes seguimos con los dulces saludables y lo hacemos con una receta de nuestra súper repostera, nuestra profe Ester. Son facilísimas y perfectas para almuerzos y meriendas. En su Instagram (con_e_de_ilusion) podéis encontrar un montón de cosas riquísimas.

Ingredientes:

  • 190 gr de crema de cacahuete (las de Mercadona y Consum están muy bien)
  • 150 gr de dátiles deshuesados (ojo, naturales!)
  • 1 huevo grande
  • 40 gr de harina integral de espelta
  • Para decorar, un poco de chocolate negro 80% sin azúcar, y trocitos de cacahuetes pelados.

Preparación:

¡No puede ser más fácil!

Ponemos todos los ingredientes (excepto el chocolate y los trocitos de cacahuete) en un procesador y los trituramos hasta que quede una masa homogénea. Hacemos bolitas y las aplastamos un poco para darle la forma de la galleta. Si vemos que la masa nos ha quedado un poco pegajosa y esto nos dificulta el hacer las bolas, la metemos un ratito en el congelador antes de empezar.

Son unas galletas muy contundentes, por lo que recomendamos no hacerlas muy grandes.

Una vez las tenemos listas para meterlas en el horno, derretimos en el microondas unas onzas de chocolate y con una cucharilla, decoramos con unos chorritos cada galleta. Añadimos los trocitos de cacahuete por encima.

Horneamos 12 minutos aproximadamente, a 180 grados.

Seguro que volarán pero si os sobran, se pueden guardar unos días en un bote hermético.

Un mural para Carnaval

Los niños aprenden a través de sus sentidos y para nosotros es importante que haya un hilo conductor entre todo lo que hacemos. En este caso, nuestra propuesta de actividad grupal, lo que luego vemos en nuestro aula, lo que después nos ponemos o celebramos. Por esta razón, desde la clase de los bebés os proponemos esta actividad sensorial, creativa y divertida que puede servir para muchas ocasiones.

Con motivo de la semana de Carnaval, hemos realizado un mural de diferentes colores con pintura comestible, que finalmente trasformamos en medallas olímpicas como complemento de nuestro disfraz. Trabajamos con pintura comestible porque los niños todavía se encuentran en la fase oral, en la que su instinto es llevarse todo a la boca para experimentar las cualidades de los objetos que encuentran en su entorno más próximo.

Ingredientes y materiales:

  • Una cartulina blanca. No recomendamos papel continuo porque es fino y la cantidad de pintura que se utiliza hace que se acabe rompiendo.
  • Cinta adhesiva de pintor.
  • Tijeras
  • Cintas de colores

Para hacer la pintura comestible utilizaremos:

  • 2 cucharadas de harina de trigo
  • 3 gotas de colorante alimenticio
  • 3 cucharadas de agua
  • 1 pizca de purpurina (opcional – ojo, si añadimos purpurina, la pintura ya no es comestible)

Preparación y desarrollo de la actividad:

Mezclamos bien con ayuda de una cuchara o un pincel hasta conseguir una textura similar a la pintura.

Nosotros hicimos el mural utilizando tres colores: azul, amarillo y rosa.

¡Con la pintura lista, sólo falta pasar a la acción!

Colocaremos la cartulina blanca en el suelo, la fijaremos con cinta adhesiva, y les iremos presentado a los niños cada color paulatinamente, dejando caer una o dos gotas primero y luego un poco más.

Además, dejaremos el tiempo necesario para que el niño observe y experimente, sin prisa.

Sucesivamente, respetando los tiempos del niño, vamos cambiando de color. Mientras los observa y toca, nombraremos de qué color se trata, hasta tres veces. Por ejemplo, dejamos caer las gotas del amarillo y repetimos: amarillo, amarillo, amarillo.

Debemos no tener prisa pues la actividad comienza desde el momento en que los niños están concentrados en observar cómo van cayendo las gotas de pintura sobre la cartulina; la forma que esta adopta y cómo se va deslizando sobre el papel; el color, el brillo y el contraste que presenta…

Damos al grupo libertad de experimentación, concentración y disfrute a lo largo de la actividad y poco a poco van formando el mural.

Una vez dejen de estar interesados en el proceso, colgaremos el mural a la altura de los niños,para que puedan ver y tocar su propia creación artística. De esta manera la imagen que el niño observa es significativa pues ha sido creada a partir de su propia experiencia, de su propia interacción con la materia.

Finalmente, reutilizaremos este mural transformándolo para lo que queramos.

En nuestro caso, unas medallas olímpicas que dieron el broche final a sus disfraces y llevaban puestas durante la Fiesta de Carnaval.

De esta manera, también tendrán un pequeño recuerdo de esta experiencia de aprendizaje experiencial y significativo.

Bizcocho de naranja y albaricoque

Muchas madres nos preguntan a menudo por recetas saludables para desayunos, almuerzos o meriendas que puedan sustituir a los tradicionales dulces.

Esta es una receta sencilla y deliciosa, llena de fruta deshidratada. Sin azúcares añadidos, sin lácteos y sin huevos.

Ingredientes:

  • 100 gr de albaricoques deshidratados
  • 100 gr de dátiles deshuesados
  • 2 naranjas
  • 125 gr de harina
  • 100 gr de harina de espelta integral o harina integral de trigo
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 50 gr de almendras molidas
  • 375 gr de pasas

Variante: Si eres un amante del chocolate y te gusta la mezcla dulce/amarga, puedes añadirle unos trocitos de chocolate negro (mínimo 70%).

Elaboración:

Precalienta el horno a 170 grados. Cubre un molde de bizcocho de un litro de capacidad con papel de hornear.

Corta los albaricoques y los dátiles en trozos pequeños y ponlos en una sartén, con la ralladura de una de las naranjas.

Exprime las dos naranjas y ponlo en una jarra de medir. Completa con agua hasta 350ml. Añádele este zumo a la fruta de la sartén y calienta hasta que hierva. Entonces, retíralo del fuego y déjalo reposar aparte.

Mezcla las harinas, la levadura, la canela, las almendras y las pasas en un cuenco o pírex grande. Añade el zumo con la fruta troceada y mézclalo bien.

Pon la masa en el molde y hornea durante 45 minutos aproximadamente (o hasta que metas un palillo en le centro del bizcocho y salga limpio)

Déjalo en el molde durante 5 o 10 minutos y después sácalo para que se enfríe y esté listo para comer.

Guárdalo en un contenedor hermético para que dure varios días.

 

 

DIY – Snowman

Hello winter! As winter has arrived with snow, cold temperatures, hats, gloves and jackets, we can do a wintery craft activity. We are going to make a snowman.

It may sound difficult as we don’t have much snow and our temperatures are not very low to keep snow from melting, for that reason we will need the following materials and tools:

  • 1 white sock
  • Rice
  • An elastic band
  • A colored pom pom of your choice
  • A small piece of colored ribbon
  • 3 buttons
  • A piece of black and orange felt
  • Hot glue
  • A funnel
  • A spoon
  • A cup
  • Scissors

First of all, we will place the sock inside the cup making sure that the socks opening is at the top of the cup. With the spoon, we introduce rice and we make sure it’s quite packed, so your snowman is fat enough. Be careful not to overfill it. It is best to fill it ¾, as you need to be able to close it by tying a knot.

Once the sock is tied up, you will need the elastic band to divide the sock into two, to create the snowman’s figure. Make sure you bottom part is bigger than the top. Once the measure is correct you just have to place the elastic band.

Where the knot is, you will see that there is a leftover bit of sock. That’s going to become the hat! You just have to turn it round and place it around the head. With hot glue, we place the pom pom on top of the hat and the ribbon around the elastic band making sure it looks like a scarf.

Now it’s time to make the eyes and the nose. Cut 2 black circles of felt for the eyes and one orange piece for the nose and glue them on with the hot glue. We also glue the 3 buttons and we are done!

Here is our little snowman! During the process we like singing the snowman song, createing a cozy atmosphere.

¡Viva el «muvimiento»!

La cafetería del MUVIM ha reabierto con un nuevo proyecto que combina gastronomía y actividades culturales. Se llama Muviment y todos los domingos por la mañana a las 12:30, bajo el nombre de «Muvinens», programa actividades dirigidas a un público infantil y, a juzgar por lo visto hasta ahora, lo hace con gusto y buen criterio.

En pasadas semanas, tuvimos la oportunidad de ver a la Pool Jazz, un combo de músicos y artistas ambulantes, que ofreció un concierto didáctico e interactivo donde el público más pequeño interactuaba con la banda mientras aprendía nociones básicas de música moderna. Y también pudimos asistir a una animación educativa organizada por Komba, que incluía circuito sensorial, facepanting y un taller de manualidades.

Para este primer domingo de enero a las 12:30, está prevista una actividad para experimentar con la música en familia con Music together, academia musical para padres e hijos que trata de fomentar las habilidades musicales de los más pequeños a través del juego. La duración será de 45 minutos y la edad recomendada es de 0 a 5 años. La entrada es libre.

Y el domingo 12 de enero a la misma hora, toca «Cuentos y leyendas de África«, un espectáculo para todos los públicos que tiene como objetivo dar a conocer la cultura africana a través de su folklore, mediante la narración oral, la música y la danza.

Con estas propuestas tan variopintas e interesantes, «Muvinens» se está ganando por mérito propio un hueco en la agenda cultural de los peques.  ¿Nos vemos allí?

 

 

Un año más celebramos la Navidad en familia…y ¡nunca mejor dicho!

Es tradición en los centros educativos celebrar la Navidad con festivales de villancicos, bailes y disfraces. A nosotros nos gusta aprovechar cada ocasión para compartir la escuela con las familias, ofreciendo distintas propuestas para que mayores y pequeños disfruten de un rato jugando juntos.

Este año, tras el éxito de la celebración de Halloween, exploramos en equipo el significado y el propósito de las celebraciones escolares. Para nosotros, es importante reunirnos para disfrutar conectando con las familias, que madres y padres pasen un buen rato con sus hijos en “su espacio”, que las familias se conozcan un poco mejor y conseguir todo esto transmitiendo nuestros valores.

Dentro del marco del proyecto “un ituitu más verde”, en Halloween mostramos algunas de las terribles consecuencias de nuestros hábitos de consumo y estilo de vida y para Navidad, hemos querido recordar que no hay nada mejor que regalar recuerdos y que éstos bien se pueden forjar en casa, sin necesidad de ir muy lejos, con juegos sencillos que podemos elaborar fácilmente.

También hemos querido celebrar la Navidad de la forma más respetuosa. Respetuosa con el medio ambiente utilizando materiales reciclados para las actividades, respetuosa con las familias ofreciéndoles tiempo de calidad y sobre todo, respetuosa con los niños. Este es un proceso que comenzó hace unos años, cuando empezamos a rebajar el contenido de los regalos que se llevaban las familias a casa. Una felicitación, un adorno navideño, mermelada casera, unas galletas… todo elaborado por sus hijos. Esto suponía varias semanas de actividades dirigidas, con objetivos muy concretos que cumplir.

Poco a poco, fuimos dando más protagonismo al descubrimiento de los niños de las tradiciones de esta época del año y menos al producto que elaborarían para sus familias. También por ser lo más respetuosos posible, este año no ha habido disfraces. Para muchos, es algo incómodo y preferimos esperar al Carnaval, que está a la vuelta de la esquina. Al mismo tiempo que hemos reducido en elaboración de regalos y disfraces, hemos mimado los recursos del aula y la Navidad está presente en un montón de rincones de la forma más sutil, desde actividades de psicomotricidad fina hasta la definición de series.

El resultado ha sido un trabajo más pausado y más detallado sobre la Navidad y una fiesta más íntima, quizá menos vistosa ,pero hecha a su medida, que hemos disfrutado muchísimo.

 

DIY: Decoraciones navideñas

Las vacaciones dan mucho juego para pacer cosas juntos. Un paseo, unas galletas caseras o unos adornos navideños son de nuestras actividades en familia favoritas, tanto por el proceso como por el hecho de que los niños pueden disfrutar de su resultado al final. En el caso de las galletas, porque se comerán lo que ellos mimos han elaborado y en el caso de los adornos, estarán satisfechos al ver su aportación a la decoración de la casa.

Hoy os proponemos hacer estos adornos con elementos naturales. Nada mejor que salir a dar un paseo y traerse a casa tesoros que hayamos encontrado por el camino (piñas, palos, piedras, hojas, etc…)

Con tres palitos, unas ramitas con hojas verdes o flores, si lo preferís, y cuerda de pita o hilo rojo o verde, se pueden elaborar unos preciosos arbolitos como estos.

Los palos los hemos pegado con silicona para que dure más, pero se pueden atar con la propia cuerda de pita.

En el vértice superior, haced con cordón o pita el colgador y ¡ya está listo para decorar el árbol de Navidad!

 

 

 

Pasta con brócoli y panceta

La pasta es siempre uno de los platos favoritos de los niños. Asegurarse de que no la toman sólo con tomate está en nuestra mano y es una oportunidad genial para introducir una gran variedad de verduras. Con este plato, de fácil elaboración y delicioso para toda la familia, podemos conseguir que se acostumbren desde pequeños al color verde en la comida y que de ese modo no la rechacen más adelante.

Ingredientes:

  • 300 gr Penne/macarrones (aunque también puede hacerse con espagueti)
  • 1 brócoli
  • 2 dientes de ajo
  • 150 gr de bacon o panceta
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Parmesano rallado

Elaboración:

Corta el brócoli en arbolitos pequeños y el ajo en láminas. Fríelo todo con el aceite de oliva. Cuando esté listo, retira el ajo y tritura el brócoli con una batidora. Puedes añadir un poco de agua (de la misma pasta) o de caldo de verduras, dependiendo de lo espeso que lo que quieras. En la misma sartén, fríe la panceta o bacon. Añádele el brócoli triturado y mézclalo todo con la pasta.

Cuando te parezca oportuno, puedes empezar a dejar algunos trozos de brócoli enteros.

Sirve con parmesano rallado al gusto… ¡y a disfrutar!