“El juego libre es la mejor herramienta para conocer las capacidades de cada niño”

Lleva solo unos meses con nosotros pero su constancia y simpatía le han convertido en una pieza imprescindible del equipo ituitu. Hoy charlamos con Jordi, profesor de apoyo en “The stars” y “The city”.

Haznos una breve descripción de ti mismo y de cómo nace tu interés por la educación infantil.

Me llamo Jordi, soy de Valencia y tengo 23 años. Soy Técnico Superior en Educación Infantil. Tuve la suerte de poder hacer las últimas prácticas en ituitu. También he estudiado música durante más de 12 años y mi instrumento principal es la trompa.

Durante mis años de estudio siempre soñaba con ser profesor de música, sin embargo, cuando llegué a bachillerato me decidí por la rama tecnológica y mis preferencias cambiaron.

Pero no fue hasta que tuve la oportunidad de dar clases extraescolares que recuperé el interés por la educación y fue entonces cuando decidí matricularme en el Superior de Educación Infantil.

¿Qué experiencia has tenido en el campo de la educación antes de incorporarte a ituitu?

Trabajé un año entero dando clases extraescolares a niños de 4 años en un colegio británico. Además, durante mis estudios dedicaba las tardes a dar clases particulares a niños y niñas más mayores, ya estaban en la ESO.

¿Qué balance haces del tiempo que llevas en la escuela?

Muy positivo. Me he adaptado casi a la perfección, me llevo genial con el resto de compañeras y estoy super cómodo trabajando aquí.

¿En qué clase estás? ¿Cómo te llevas con los peques? Cuéntanos un poco cómo son, qué actividades haces con ellos, cuáles gustan más y cuáles menos…

Como auxiliar, doy apoyo en dos aulas. En el aula de Elena, “The stars”, con niños de 1 año y con Estefi en “The city”, que es de 2 años.

Con los niños me llevo genial. Los primeros días de clase fueron los más difíciles, ya que no me conocían del curso pasado, pero poco a poco me he ido haciendo a todos y ahora ya ¡me llevo genial con ellos!

De entre todas las actividades que llevamos a cabo durante la semana, la que más les gusta es el juego libre. El juego libre es nuestra mejor herramienta para conocer verdaderamente las capacidades de cada niño y niña, pues podemos observar lo que van aprendiendo. Otra actividad que les encanta es la música y ¡a mí también, claro!

Las actividades que menos gustan, sobre todo a los más pequeños, creo que dependen de cada uno. Por ejemplo, los hay que no toleran la pintura de dedos u otros que no aguantan los gomets.

¿Cómo está siendo la adaptación de los niños en este inicio de curso?

Creo que me esperaba una adaptación más caótica. Sin embargo, ha sido bastante cómoda. En el caso de la clase de dos años, The city, ha sido impresionante. A los “veteranos” se les ha nota mucho y los que se han incorporado nuevos han tardado muy poco en adaptarse. Los de un año tardaron un poco más en adaptarse… ¡pero ya estamos genial!

¿Cuáles son tus metas para este año?

Disfrutar y aprender. Es mi primer año trabajando a tiempo completo y aún tengo mucho que aprender. Me gustaría acabar el curso estando preparado para llevar todo lo que implica estar al frente de un aula.

¿Qué destacarías del equipo de ituitu?

Su profesionalidad y el cariño con el que me acogieron desde el primer momento. Si tienen que corregirme para mejorar en algo, lo hacen y si tienen que felicitarme por lo que sea, también. Sin este equipo, el trabajo no sería lo mismo.

A lo largo del año organizamos varias fiestas:  Navidad, Fallas, fin de curso…  ¿Cuál esperas con más ganas?

La verdad es que he tenido la oportunidad de participar en la fiesta de Halloween y el nivel de compromiso y la calidad del resultado ha sido impresionante. Tengo muchas ganas de ver y participar en todas las fiestas, pero sobre todo Navidad.

¿Qué es lo que te atrajo del proyecto de ituitu para decidirte a unirte al equipo?

Espacialmente, el centro me parece una pasada. Cuando entré por primera vez y vi el patio, me quedé asombrado. Tanto el patio como las aulas tienen una distribución por rincones que me parece esencial para la educación. Para mí, la organización y dotación del entorno es uno de los atractivos principales de ituitu.

DIY: Construimos nuestra casa favorita

En ituitu sabemos que lo primero que empiezan a descubrir los niños es a sí mismos: sus manos, sus pies, los sonidos que son capaces de producir… Pueden estar horas frente a un espejo. Con el desarrollo del concepto de uno mismo, viene el descubrimiento de su entorno: quiénes están en él y cuáles son sus espacios. En esta etapa, de 0 a 3 años, los niños necesitan experimentar, ver, tocar, necesitan ser parte activa de todo aquello que está ocurriendo a su alrededor y así será como irán sentando las bases de su conocimiento.

Con esta actividad que os proponemos desde ituitu los niños reproducen los espacios de su hogar, a su medida, donde ellos “mandan” y los adultos no interfieren.

Objetivos:
Activar la curiosidad del niño por su hogar.
Fomentar la participación activa del niño en casa.
Fomentar la expresión oral mediante el juego, especialmente el vocabulario sobre la casa.
Desarrollar el sentido de la vista y del tacto.
Ejercitar a la imaginación.

Materiales y desarrollo de la actividad:
Esta actividad es muy sencilla de realizar en casa. Simplemente colocando una sábana con algo de sujección a modo de techo o ‘casita’ será suficiente. A esta ‘casita’ le podremos ir modificando el mobiliario (todo pueden ser materiales que hay en una casa real) y creando las diferentes estancias. Un día podemos jugar a hacer el dormitorio, otro día a hacer el salón, etc. El niño, poco a poco, irá identificando qué elementos o muebles pertenecen a cada habitación de la casa, cómo se llaman y qué se hace en cada estancia.

¿Te animas a ayudarle a montar su casita? 

¡El brownie mas sano que hayas probado jamás!

Esta es una receta muy especial. Es un brownie a base de alubias pintas que nuestra profe Ester quiso compartir con todos en una de nuestras reuniones de equipo. Es una deliciosa receta de Magasilvita. Voló inmediatamente, así que pensamos que no podíamos guardarnos este maravilloso secreto solo para nosotros.
¡Esperamos que os guste tanto como al equipo entero!

Ingredientes:
200 gr de alubias negras cocidas (yo he usado de bote y las he enjuagado muy bien y escurrido)
60 gr de cacao en polvo 100%
3 huevos
120 gr de miel – si lo quieres bajo en calorías, usa xilitol al gusto (unas 4 cucharadas rasas) o stevia cooking,  son los mejores para endulzar.
media cucharadita de polvo de hornear
media cucharadita de bicarbonato sódico
1 cucharadita de pasta de vainilla o extracto de vainilla
1 cucharada de tu leche vegetal preferida (almendras, soja o arroz) o incluso leche de vaca
75 gr de nueces a trozos más o menos grandes según te guste a ti
100 gr de trocitos de chocolate.

Ponemos en el procesador de alimentos todos los ingredientes menos las nueces y las chispas de chocolate y trituramos hasta que esté todo finito. Le añadimos las nueces y las chispas y mezclamos con una espátula.
Vertemos la mezcla sobre el molde y podemos decorar por encima con unas pocas nueces más y unas pocas más chispas de chocolate.

Horneado en horno: Tenemos que tener el horno precalentado a 170ºC, una vez caliente horneamos el brownie unos 20 minutos. Lo sabremos cuando al pinchar tiene que salir ligeramente manchadito para que así esté super jugoso, como debe ser un brownie. Sacamos el molde del horno y lo ponemos a enfriar sobre una rejilla.
Horneado en el microondas: Ponemos el horno microondas en la máxima potencia y si tuvieras en el microondas función Crisp o función grill, activalo para que así hornee mejor por arriba. Hornearemos en el microondas durante unos 7 minutos. Sacamos del microondas y ponemos a enfriar sobre una rejilla enfriadora.
Decoramos nuestro brownie con un poco de chocolate.

¡Arriba el telón!

Estrenamos nueva sección en nuestro blog: planes ituitu. Cada dos meses, revisaremos la agenda cultural de la ciudad y alrededores para proponeros planes interesantes para hacer con niños.

Para empezar, un clásico: el teatro infantil de La Beneficencia, probablemente uno de los eventos para niños más veteranos de los que se celebran en la ciudad. Todos los domingos en el patio del Centro Cultural La Beneficencia (calle Corona 36, junto al IVAM), se representan una obra de teatro para niños de entre 2 a 8 años. La entrada es gratuita y hay dos funciones, la primera a las 11 y la segunda a las 12:45. Normalmente, la primera es en valenciano y la segunda en castellano, aunque puede variar según la obra. Los espectáculos son muy variados: marionetas, circo, magia, cuentacuentos… pero todos tienen en común que se nota que están hechos con mucho cariño y pensando en los más pequeños.

Cada semana se representa una obra distinta. Podéis consultar la programación aquí. Y aquí tenéis toda la info sobre cómo conseguir las entradas, que pueden reservarse online o recogerse en la entrada del centro desde una hora antes del inicio del espectáculo. Os aconsejamos reservar, porque el aforo es limitado y en ocasiones (especialmente en la función de las 12:45) se llena.

Se puede aprovechar la visita para participar en alguno de los talleres didácticos que organiza el museo (normalmente para niños a partir de 3 ó 4 años), echar un vistazo a los volúmenes de la Biblioteca de Prehistoria, que periódicamente también organiza actividades para los más pequeños, o simplemente para que los niños correteen por su patio, uno de los más bonitos de la ciudad.

Esperemos que disfrutéis de la visita y no olvidéis contarnos en los comentarios cómo lo habéis pasado.

 

Rosquilletas de garbanzos

Este mes seguimos con snacks pero esta vez, algo salado. Las rosquilletas de garbanzos son perfectas para los celíacos, nos ayudan a que los niños coman legumbres y son geniales para hacerlas con ellos.
Ingredientes:
-150 gramos de harina de garbanzos
-30 gramos de semillas de sésamo
-40 gramos  aceite de oliva virgen
-90 gramos de agua
-4 gramos de levadura en polvo (de repostería)
– una pizca de sal
Método:
Precalienta el horno.
Mézclalo todo formando una masa homogénea.
Partiendo de bolitas, dale la forma alargada que quieras.
Hornea 15minutos a 180 grados.
¡Y a comer!

Pequeños grandes mundos

Los niños aprenden jugando y los  Mini Mundos o Cajas sensoriales permiten al niño dar forma y poner imagen a escenarios y contextos que tiene en su mente. Es una forma de hacer tangible aquello que pasa por su mente, lo que le interesa, lo que su mente crea. Así, el niño puede crear todo tipo de Mini Mundos; Playas, Selva, Desierto, Egipto…
El proceso de aprendizaje en el niño va de lo concreto a lo abstracto. Por eso, darle la posibilidad de hacer tangible y manipular un escenario es realmente enriquecedor. Cuando al niño ha jugado, manipulado y repetido las suficientes veces su mente abstrae y va llegando a conclusiones. Se van produciendo explosiones de conocimiento. Por eso la repetición espontánea en la niñez tiene una importancia fundamental.
Los Mini-Mundos son una variedad de juego simbólico no estructurado. Es una actividad de fin abierto, puede aunar casi todos los tipos de juego (de construcción, de exploración o científico, social, fantástico, simbólico, con reglas…) y nunca será igual que la vez anterior.

Con ellas se desarrollan muchas habilidades que se desarrollan como:

  • Imaginación
  • Creatividad
  • Vocabulario y habilidades de comunicación: desde los primeros sonidos de animales o coches hasta conversaciones completas que se adecuan a la voz y psicología de cada personaje
  • Motricidad fina: bien proponiendo nosotros actividades como trasvases o bien dejando que surjan libremente.
  • Inteligencia sensorial: trabajando con variedad de estímulos y materiales y aprendiendo a manipularlos.
  • Persistencia: por conseguir recrear en el juego lo que tiene en su mente
  • Inteligencia emocional: al gestionar las vidas e historias de los habitantes y al re-vivir sus propias experiencias a través de ellos.
  • Inteligencia social: cuando hay varios niños construyéndolos y tienen que discutir, argumentar o llegar a acuerdos sobre cómo van a jugar.
  • Independencia en el juego: aprenden a inventarse sus propios universos de principio a fin, a crear sus propios recursos y a encontrar todo lo que necesiten para llevarlos a cabo.
  • Solución de problemas: resolver los conflictos que van surgiendo del juego también les hace aprender
  • Experimentación científica: al intentar construir algo que se imaginan pero las leyes de la física no se lo permiten. Al estar expuestos a la causa-efecto.
En nuestro caso, hemos recreado Cajas sensoriales ambientadas en el Otoño, para ello necesitamos:
– un contenedor: valen cajas de cualquier tipo aunque las que dan mejor resultado suelen ser las cubetas de plástico.
-Cereales: corn flakes, fibra y avena
-Frutas: naranjas y manzanas
-Utensilios: jarras pequeñas de metal, cucharones de madera y platos de madera
– Otros: lentejas, palitos de canela, hojas secas, frutos secos y cualquier otra cosa que le pueda gustar como un playmobil o un coche.
Dependiendo de la edad de los niños, el mini mundo lo puede hacer el adulto y poner a disposición del niño o bien puede ser una creación conjunta, fomentando la conversación sobre el otoño.
Hay muchas cosas que se pueden hacer con los mini mundos. Nosotros os recomendamos que lo tengáis durante un par de semanas, por lo menos. Si El Niño se cansa y no le hace caso, retiradlo y volverlo a sacar con nuevos materiales, unos días después.
También es precioso hacer una caja de cada estación y verlas todas juntas a lo largo de un año.
Los mini mundos son toda una fuente de inspiración. Dejaos llevar… ¡y a disfrutar!

¡Bienvenidos a la yogurtmania!

Empezamos el curso con un montón de recetas nuevas que compartir. No obstante, hemos pensado que debemos comenzar con sugerencias que enriquezcan alimentos básicos que encontramos en la mayoría de las despensas de familias con niños pequeños. Para ello, nada mejor que centrarnos este mes en los yogures.

No hay duda alguna que los mejores yogures son los naturales, por supuesto, sin azucarar en modo alguno. Muchos niños los disfrutan tal cual pero también son una gran oportunidad para descubrir nuevos sabores, colores y olores y por supuesto, para comer más fruta.

Aquí os dejamos tres combinaciones deliciosas en forma de purés que se pueden poner encima del yogur o mezclar totalmente para hacer nuestros propios yogures de sabores. Estos purés también se pueden tomar solos y para los más mayores, son perfectos para añadir a un cuenco de cereales por la mañana, con pan tostado en lugar de mermelada, con helados o como base para smoothies.

  1. Manzana, naranja y plátano:

Ingredientes para 150ml:

2 manzanas Gala medianas

1 plátano

Zumo de naranja natural

Pela las manzanas, quítales el corazón con las pepitas y córtalas en rodajas. Haz las rodajas al vapor para que se ablanden – unos 10 minutos, aproximadamente. Cuando estén frías, bate con el plátano y el zumo de naranja natural que necesites para darle la consistencia que más te guste. Es mejor servir inmediatamente.

  1. Manzana y albaricoque:

Ingredientes para 300ml:

100 gr albaricoques deshidratados

2 manzanas Gala medianas

Pon los albaricoques en una olla pequeña con agua que los cubra al ras. Déjalos a remojo toda la noche. Pela las manzanas, quítales el corazón con las pepitas, córtalas y añádelas a la olla. Calienta la mezcla a fuego lento durante unos 10 minutos, removiendo frecuentemente, hasta que la fruta esté blandita. Bate con la batidora hasta obtener una consistencia suave.

  1. Pera y papaya:

Ingredientes para 300 ml:

2 peras

1 papaya

Si las peras están maduras, no necesitas cocinarlas. Simplemente, pélalas, quíteles el corazón y córtalas. Si no están maduras, ponlas al vapor (peladas y cortadas) unos 10 minutos para que se ablanden. Deja enfriar. Corta la papaya por la mitad, quita las pepitas y saca la pulpa. Mezcla bien con la pera antes de pasar por la batidora.

Ofrecer variedad a la hora de comer desde edades muy tempranas ayuda a desarrollar un mayor interés por la comida y un paladar más “aventurero”, así es que os animamos a experimentar con las mezclas que más os gusten.

 

“Me gusta ituitu porque aquí conviven niños de diferentes países, lenguas y culturas”

   

Desde principios de septiembre el equipo de ituitu tiene un nuevo miembro. Se llama Alba y trabajará en la secretaría del centro, ayudando a Jaime y Amalia en tareas administrativas.

Ayúdanos a conocerte un poquito mejor – cuéntanos sobre ti, como eres, que te gusta, tu experiencia laboral
Soy una persona dinámica, optimista y responsable. Me gusta empatizar con la gente y ayudar a que los demás se sientan mejor.
Me gustan mucho los idiomas, es por ello que decidí estudiar Filología, lo que me dio la posibilidad de cursar parte de mis estudios en Italia.
Me encanta viajar, leer, cocinar. Soy amantes de animales. Tengo una chihuahua que se llama Rita y me encanta ir de paseo y jugar con ella.
Anteriormente he trabajado en un despacho multidisciplinar, donde me encargaba de gestiones administrativas y traducción de documentos.

¿Qué te hizo unirte al equipo de ituitu?
Me resultó una escuela muy atractiva, ya que no se parecía a nada de lo que había conocido. Me gustó que fuera un centro donde asisten niños de diferentes países y culturas, y donde se combinan diferentes lenguas.

¿Qué balance haces de este primer mes en la escuela?
Sin duda, muy positivo. Nos estamos familiarizando con el nuevo sistema y espero contribuir a agilizarlo todo. Me gusta mucho atender a las familias y observar la entrada y la salida de los niños y ver cómo reaccionan cada día de manera distinta.
Además, me siento muy bien acogida por  el resto del equipo.

¿Qué expectativas tienes para este curso?
Desempeñar mis tareas de tal manera que tanto el equipo como las familias puedan confiar en mí.

¡Prueba superada!

Termina septiembre y queda atrás el temido “periodo de adaptación”. En realidad, hay niños y familias que se adaptaron a venir a la escuela y a sus nuevas rutinas hace algunas semanas o días y algunos otros que puede que necesiten un poquito más. Un mes es una estimación prudente para que todos estén cómodos y contentos, pero en ituitu somos conscientes de que cada uno es un mundo. Trabajando de forma individual, apoyando a cada familia y valorando las necesidades de los grupos, es como hemos logrado cambiar llantos por sonrisas… ¡y muchas cosas más!
Por ejemplo:
Las familias del aula de Stars no daban crédito al ver una foto del grupo entero sentado, almorzando solitos tranquilamente.
Los niños de Rainbow ya entran con una sonrisa y empiezan a buscarse unos a otros.
 
En el Forest tienen un gran nuevo amigo. ¡El Pollo Pepe les ha robado el corazon!
A los niños de the Moon les funciona genial hacer técnicas de relajación por las mañanas para que el día vaya sobre ruedas.
Los grupos en the City y the Sea ya están de lo más colaborador. En la Ciudad, después de su “good morning song”, leen un libro que ha traído alguien a clase y en el Mar, se han quedado con la moraleja del cuento “¿A qué sabe la luna?, que no es muy distinta a la de los tres mosqueteros.
¿Y los más pequeños del centro?? Se rumorea que Mateo y Uma se han convertido en parte esencial de la rutina de la clase del Mar, donde la frase más escuchada a las 9:00 de la mañana es “Hola bebé”.
A nuestras profes Marta, Amanda y Roberta les da un chute de alegría y ternura interminables y nos han contado que también a algunos otros padres y madres que tienen la suerte de presenciarlo.
Se acaba septiembre y en ituitu, nuestros niños empiezan a construir su comunidad.
¡Gracias a todos por hacerlo posible!

Balance del curso

Con el final del mes de junio cerramos este curso y toca hacer balance. La primera sensación es siempre la misma… “¿ya?, ¿ya hemos terminado?” Este año ha estado marcado por la incorporación de Amalia al frente de dirección, Zahara en cocina y la apertura del tercer aula de 2 años.

Las tres cosas las hemos afrontado con mucha ilusión y han traído un montón de cosas positivas, aunque también han supuesto un esfuerzo adicional de organización por parte de todos, que debo agradecer.


Pedagógicamente, nuestro objetivo principal era continuar fortaleciendo la atención al desarrollo individual de nuestros alumnos. Para conseguirlo, acordamos que era necesario incrementar el tiempo dedicado a la observación de cada uno. Por eso decidimos dedicar un día a la semana al juego libre, sin actividad dirigida. Con toda la información recogida semanalmente por las profesoras, hemos podido ir adaptando el entorno de las aulas, los materiales y la programación de los grupos. La valoración del equipo es muy positiva porque así hemos podido ir respondiendo a las necesidades de cada uno “en tiempo real”.En cuanto a contenidos, queríamos introducir el arte e incrementar la dedicación a la educación emocional, especialmente con los niños de 2 años.

Para dar el pistoletazo de salida, los grupos exploraron pintores del siglo XX, culminando en una preciosa fiesta de Carnaval.

Mantuvimos el arte para enlazar la escultura con las Fallas y lo hemos mantenido presente desde entonces en nuestros centros de interés, como la primavera.

Respecto a las emociones, las hemos trabajado como en todos los cursos, pero también hemos añadido un rincón de paz para ayudar a los niños a resolver conflictos. Ambos temas continuarán siendo prioridad el año que viene.
Por último, siempre le hemos dado mucha importancia al trabajo con las familias y tradicionalmente hemos ofrecido una charla mensual a manos de expertos. Este curso quisimos redefinir nuestra propuesta, ofreciendo la posibilidad de trabajar en grupo con Alicia Juan, nuestra psicopedagoga, en sesiones mensuales. Empezamos el piloto en marzo y la valoración de las familias que han participado ha sido muy positiva. El plan es volver a empezar en septiembre.
Afrontamos el curso que viene con la ilusión de afianzar el buen trabajo que hemos comenzado. Continuaremos refinando el proceso de observación, la inclusión de la pintura y la música como hilos conductores a lo largo del año y el refuerzo de la educación emocional. Esto incluye el trabajo con las familias a través de herramientas como la disciplina positiva y nuestra escuela anual.
¡También podéis esperar alguna sorpresa estética que hará de ituitu un lugar aún más bonito, pero lo dejo ahí para que volváis a vernos con más ganas!
¡Feliz verano!