Plastilina hecha en casa y ¡comestible!

Se pueden hacer mil cosas con la plastilina, desde números, formas, letras, muñecos…de todo!! Es súper divertida para los peques y los no tan peques. Además no tienes que ir a comprarla ¡la tienes en casa!

Solo necesitas:
3 tazas (o partes) de harina
1 taza (o parte) de agua, caliente a poder ser.
1 taza de sal
1 cucharada de aceite de girasol
y colorante alimenticio para darle color a tu plastilina!
Ahora amasar y amasar hasta que no se pegue a los dedos, puedes añadir un poco más harina según veas tú. Los peques nos pueden ayudar a ´pringarse´ las manos con nosotros.


Después de jugar si nos queda algún trozo vivo, lo hemos de guardar en un contenedor o en film transparente donde no le dé el aire porque sino se secaría y no podríamos volver a moldear con ella. Se quedará gustosita y fresquita durante semanas.

Para realizar figuras sólidas sólo hay que darles formas y dejarla secar, por ejemplo la huella de la manita, un recuerdo que podemos tener para siempre, sin tener que comprar los kits que venden de escayola.
Ánimo! es muy divertido hacerlo juntos y siempre podrás presumir de que es ´hand made´!

¡Mil y un usos para los churros de agua!

Si hay algo que vemos en playas, piscinas y en muchas casas en verano, son los churros de agua cuya función principal es servir de apoyo en el agua para flotar.

No obstante, nosotros sabemos que se pueden hacer muchas más cosas divertidas con ellos. Al fin y al cabo, es un material colorido, barato y fácil de encontrar, ideal para un montón de actividades que podéis hacer con vuestros hijos estas vacaciones. Aquí os dejamos las tres que hemos realizado nosotros recientemente.

  1. ¡Juguemos al béisbol!

Largos ratos de diversión mientras desarrollan la coordinación ojo-mano. Cortamos los churros para ajustar el bate al tamaño de los niños y un globo sirve de pelota. ¡Más fácil imposible!

  1. ¡Todos a bordo!

Este verano no hace falta que los barcos sean de papel. Cortamos los churros en “rebanadas” de unos tres centímetros. Con pajitas, palillos o brochetas, clavamos el mástil y con goma eva o cartulinas, hacemos unas bonitas velas.

Con una cubeta y unas gotitas de colorante alimenticio, tenemos un maravilloso mar azul. ¡Feliz crucero!

  1. Pompas de jabón:

¿Hay algo que más les guste a los niños que las pompas de jabón? A las mismas rebanadas que nos sirvieron para los barcos, les cortamos unos triángulos para que nuestro pompero tenga forma de flor.

Para que el palo no se caiga o se rompa, os recomendamos utilizar brochetas anchas que son como finas cañas de bambú. Insertar bien aplicando presión.

El jabón se puede hacer en casa o utilizar jabón de un bote de pompas. Verter en un cuenco donde quepan bien los pomperos y… ¡ya estamos listos para soplar!

CONSEJOS PARA EL ADULTO

Con el fin de sacarle el máximo partido a las actividades, debemos involucrar a los niños en la fabricación de los objetos, en lugar de ofrecerles el producto final. Cuando se implica al niño en un proceso de elaboración así, debemos recordar que será más lento y que a lo mejor, el resultado no es exactamente lo que teníamos en mente, pero al fin y al cabo eso es lo de menos.

Recordad que, como siempre, cuando llega la hora de recoger, hemos de hacerlo entre todos.

¡Esperamos que lo disfrutéis tanto como lo hicimos nosotros!

Las partes del cuerpo: siluetas de papel

Los niños sienten y se expresan a través de todo su cuerpo. Por ello, es importante ofrecerles experiencias que les ayuden a conocerse físicamente, a descubrir sus posibilidades perceptivas y motrices, a identificar las sensaciones que experimentan, a disfrutar de ellas y a servirse de las posibilidades expresivas del cuerpo para manifestarlas.

OBJETIVOS:

  • Formarse una imagen ajustada y positiva de sí mismo.
  • Enriquecer el lenguaje: reconocer e identificar las diferentes partes externas de su cuerpo.
  • Conocer la identidad propia.

MATERIALES:

  • Papel continuo
  • Rotuladores
  • Ceras, acuarelas u otro tipo de pintura para papel
  • Telas
  • Papel de seda
  • Lanas
  • Gomets
  • Fotos de sus caras, en tamaño A4

DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD

  • Con los niños tumbados sobre papel continuo, dibujamos su silueta.
  • Recortamos la cara de la fotografía de los niños y la pegamos sobre su silueta.
  • Cada niño la decora su silueta a su gusto con los diferentes materiales.
  • Para finalizar, cada uno presenta al grupo su silueta.

Dependiendo de la edad de los niños, ellos mismos pueden hacer todos los pasos o pueden contar con la ayuda de un adulto para dibujar las siluetas y/o recortar las fotos.

CONSEJOS PARA EL ADULTO

Esta actividad es perfecta para realizarla al aire libre pero también se puede hacer en casa. Lo importante es estar cómodos y tener todo el material a mano.

Con el fin de respetar el ritmo de cada niño y que la actividad sea una experiencia positiva, no debemos corregir al niño en el momento. La decoración de la silueta es libre y por tanto, debemos dejarles que lo hagan como quieran, y durante la presentación, estar atentos para identificar lo que saben y lo que deberemos reforzar en otro momento.

Para terminar, recogemos entre todos. Y este es el resultado.

¡Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros!

Arriba las manos

“¡Niño, no toques eso!”

“¡Las manos quietas!”

“¡Eso no se toca!”

La de veces que habremos oído estas frases u otras parecidas cuando éramos pequeños… Tal vez por eso en las escuela nos gustan tanto las actividades basadas en el tacto y la manipulación de objetos y texturas. Y es que los niños exploran y aprenden sobre el mundo que les rodea usando sus sentidos: tacto, gusto, olfato, oído y vista.

En la actividad que os proponemos hoy  nos hemos centrado en el tacto, ofreciendo la posibilidad de disfrutar y manipular diferentes texturas. A través del sentido del tacto obtenemos mucha información: que las cosas pueden ser duras, blandas, pegajosas, húmedas, secas, grandes, pequeñas, lisas, rugosas, calientes, frías, etc… Estas experiencias provocan otras oportunidades valiosas de aprendizaje en niños de 6 meses a 3 años, como los contrastes o las clasificaciones, que empiezan a su vez a preparar la mente matemática.

Es importante proporcionar variedad y dejar a los niños libertad en su exploración. El rol del adulto es preparar y disponer los materiales y no interferir más que para responder a posibles preguntas. Tampoco debemos corregir a los niños si pensamos que no están manipulando los materiales como nosotros esperamos. Todo forma parte del proceso de descubrimiento. Sólo tomaremos parte activa si hay peligro o si no se hace buen uso de los recursos.

OBJETIVOS:

  • Conocer, reconocer los sentidos y el órgano que cumple la función de cada uno de ellos.
  • Expresar y comunicar gustos y preferencias por las diferentes texturas.
  • Disfrutar de la experiencia sensorial.

MATERIALES:

Bandejas o cubetas de tamaños similares con diferentes materiales. Estas son las que utilizamos nosotros en clase:

  • Lanas
  • Conchas
  • Yogurt
  • Arena
  • Agua caliente.
  • Agua con hielos.
  • Papel ondulado
  • Troncos de madera
  • Garbanzos
  • Blandiblub
  • Plumas
  • Pasta cocida
  • Harina
  • Arroz
  • Césped
  • Estropajos
  • Esponja
  • Tela de saco.

DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD

Se presentará a cada niño las diferentes texturas y se les indicará que se coloquen delante de una bandeja, cada 1 minuto o 2 se pasarán a la bandeja de al lado, hasta que todos hayan pasado por todas las bandejas.

CONCLUSIÓN:

Para terminar, haremos un circulo para que cada uno pueda decir e identificar cuál es la textura que más les ha gustado y por qué.

Os animamos a que probéis esta actividad en casa con vuestros hijos. Primero porque seguro que os da pie a pasar un rato instructivo y divertido con ellos. Y segundo, porque os proporcionará la oportunidad de ejecutar una pequeña venganza, la de poder repetir hasta cansarse: “¡Niño, esto sí se toca!