¡Jugando con nieve dentro de casa!

Se acerca, se acerca… Y por fin llega el tan esperado fin de semana, pero estamos en invierno y se hace pronto de noche, hace frío, llueve… Y nos encontramos con los niños en casa y con muuuuchas ganas de hacer cosas.
Por eso he pensado compartir con vosotros esta propuesta tan sencilla y divertida que hará disfrutar a mayores y pequeños. ¡Vamos a crear nieve artificial dentro de casa!


Se trata de un experimento elaborado con materiales no tóxicos y comestibles. Hacer nieve artificial es tan sencillo como mezclar bicarbonato sódico con agua. Esta actividad favorece la creatividad y es una fuente de estimulación sensorial muy divertida.

Objetivos de la estimulación sensorial:
Desarrollar en el niño la capacidad de “interpretar” la información recibida a través de los sentidos, con el fin de lograr un buen desarrollo psicomotor: motricidad fina, gruesa y coordinación, además del lenguaje, la socialización y su autonomía.

Materiales necesarios:
3 vasos de bicarbonato sódico
1 vaso de agua
1 cuenco
moldes de plastilina, moldes de galletas u otros recipientes.

 

Desarrollo de la actividad:
Se vierten los tres vasos de bicarbonato en el cuenco y se va añadiendo poco a poco el agua. Mezclar hasta tener la textura adecuada. El bicarbonato debe quedar mojado para no pero no encharcado. Por ello os recomiendo ir añadiendo el agua muy poco a poco. Si se guarda en un recipiente cerrado y conforme se va secando, se le añade agua, se puede alargar la diversión por mucho tiempo. Utilizando moldes de galletas, o de plastilina, la diversión para grandes y pequeños está asegurada.
Si elegimos moldes que tengan un atractivo especial en ese momento para los niños (por ejemplo, dinosaurios o la Navidad etc), la actividad tendrá aún más éxito y dará para conversaciones que fomentarán más el lenguaje.

 

¿Qué es la disciplina positiva?

Todos los padres y madres quieren lo mejor para sus hijos, pero las mejores intenciones no siempre dan los mejores resultados, ni siquiera los esperados.

La Doctora Jane Nelsen, quien acuñó el término de Disciplina Positiva, cree que cuando los niños no se portan bien es porque sienten frustrada o amenazada su necesidad de pertenencia, amor y atención. Por eso, una reacción inmediata autoritaria por parte del adulto, como un grito, una amenaza o un castigo puede surtir efecto en el momento por el miedo que causa en el niño, pero no es una base sólida sobre la que construir una relación positiva a largo plazo. Tampoco para la autoestima del niño, quien con frecuencia se siente decepcionado consigo mismo por no cumplir las expectativas de sus familias o peor aún, porque durante los enfados de los adultos, tiene que escuchar que es un desastre, malo o cosas por el estilo.

Límites claros, amor y firmeza enseñarán a los niños habilidades para toda la vida, como ser respetuosos unos con otros, ser disciplinados, colaboradores y capaces de resolver sus problemas. Todo ello, sin recurrir al castigo ni al premio, sino al respeto mutuo. Esta es la filosofía en ituitu y somos conscientes de lo difícil que resulta a la mayoría de las familias en muchas ocasiones.

Adentrarse en la disciplina positiva es también toda una aventura personal porque cambiar nuestras conductas, que en muchos casos son patrones aprendidos de nuestros mayores, no es nada fácil, especialmente bajo presión… cuando no llegamos al autobús de buena mañana, estamos agotados por la noche o no vamos a ceder ante el capricho del supermercado. Estar dispuesto a observarse a uno mismo, lo que nos hace saltar y por qué, lo que es negociable y no lo es, lo que se puede prevenir cambiando nuestra conducta y no la del niño, etc… es una de las claves del éxito.

Para ayudarnos con todo esto, nadie mejor en España que Marisa Moya, quien impartirá un taller introductorio en ituitu el 15 y 16 de febrero. Más información en hello@ituitu.es.

 

“Quiero aportar una atmósfera serena, que los niños confíen en mí y se sientan cómodos.

Inquieta, detallista y apasionada de los idiomas, Roberta es una de las últimas incorporaciones al equipo ituitu. A pesar de su juventud, tiene una larga experiencia trabajando con niños, con los que siempre derrocha entusiasmo y una sonrisa permanente.

Haznos una descripción de ti misma y de cómo nace tu interés por la educación infantil.

Me llamo Roberta, tengo 24 años y soy italiana. Llevo un año viviendo aquí en Valencia. Me mudé para aprender español, dado que siempre he tenido interés en los idiomas. De hecho, en ituitu trabajo como auxiliar de inglés, idioma que he estudiado desde siempre y he perfeccionado participando en el programa Erasmus durante mi carrera. Siempre me ha encantado estar con los niños y cuidarlos, aprendo mucho de ellos y me encanta ver el mundo desde su punto de vista. Nunca paran de sorprenderme, me apasionan las ganas y el entusiasmo que tienen en descubrir y aprender. Cuando estoy con ellos me doy cuenta de que de vez en cuando los adultos deberíamos volver a ser niños para que no nos olvidemos que las cosas sencillas y pequeñas a veces son las más bonitas.

 

¿Qué experiencia has tenido en el campo de la educación antes de incorporarte a ituitu?

Hace un año y medio me gradué en Educacion infantil, y desde los 18 años he trabajado con niños como cuidadora y también como monitora en un centro infantil. Durante mis estudios he hecho tres prácticas en escuelas infantiles, apoyando a las maestras en las actividades y también durante las rutinas diarias.

¿Qué balance haces del tiempo que llevas en la escuela?

Muy positivo, aunque llevo muy poco tiempo. Además, apoyo firmemente la importancia de introducir desde los primeros años de vida la enseñanza de un segundo idioma, en particular del inglés, para poder dar la posibilidad a los niños en futuro de viajar y abrir su mente a nuevas experiencias. De hecho, Ituitu es una escuela multicultural porque hay niños de diferentes países (Holanda, Italia, Francia, Sudamérica…), y esta ventaja nos da la oportunidad de conocer y estar en contacto con culturas distintas a la nuestra.

¿En qué clase estás? ¿Cómo te llevas con los peques? Cuéntanos un poco cómo son, qué actividades haces con ellos, cuáles les gustan más y cuáles menos…

Estoy en dos clases de 2-3 años, apoyando a las tutoras. Me encargo de organizar actividades en inglés, generalmente centradas en el aprendizaje del vocabulario, a través de imágenes, arte y música. Escuchamos canciones de rutina (good morning and good bye songs, tidy up the classroom, make a circle), de relajación, y aprendemos todos juntos cantando y bailando. ¡Lo pasamos fenomenal y nos encanta! Además, creo que es la mejor forma de aprender un idioma. A muchos les gustan también los cuentos, pasan mucho tiempo hojeando los libros y mirando las imágenes; otros prefieren correr en el patio, que de hecho es un momento muy importante para liberar energía. Lo que más me interesa es que aprendan es cuidarse el uno al otro porque es una edad en la que se pelean, quieren hacerse valer y aún no saben controlar sus emociones. Por eso, quiero contribuir a que entiendan el valor de la ayuda recíproca y cuidarse, quererse, respetar sus turnos etc.

¿Cómo está siendo la adaptación de los niños en este inicio de curso?

Al principio no fue fácil porque había algunos niños que lloraban – los mismos que ahora no quieren irse cuando llegan sus padres. Es un momento muy sensible para ellos porque tienen que separarse de sus familias y de su hogar. Para muchos es la primera vez. Algunos quieren ser mimados, otros prefieren quedarse solos para observar el ambiente y a sus compañeros; cada uno necesita su tiempo y nuestro rol es también identificar y escuchar sus necesidades para poderles dejar su espacio y responder en la forma más adecuada.

 

¿Cuáles son tus metas para este año?

Los educadores tenemos muchas responsabilidades, es un aprendizaje continuo también para nosotros. Quiero aprender a llevar bien una clase, a utilizar técnicas educativas correctas para que los niños disfruten y aprendan; quiero aportar una atmósfera serena, que ellos confíen en mí y se sientan cómodos.

 

¿Qué destacarías del equipo de ituitu?

A veces la cooperación en un ambiente de trabajo donde hay diferencias culturales puede no ser fácil. Sin embargo, sé que puedo contar con mis compañeros en todo momento, y encuentro mucha disponibilidad por su parte. Me impresiona la pasión con la que trabajan, y con una buena organización conseguimos hacer felices a nuestros peques.

A lo largo del año organizamos varias fiestas: Halloween, Navidad, Fallas, fin de curso… ¿Cuál esperas con más ganas?

¡Me encanta la Navidad! Me hace mucha ilusión la atmósfera que hay por la calle porque parece todo mágico. Desde que era pequeña me fascinaban las luces, las canciones y no podía esperar para pasar un rato junta a mi familia. La fiesta de Navidad ha sido muy bonita y  ahora espero con mucha ilusión la fiesta de Fallas.

 

¿Qué es lo que te atrajo del proyecto de ituitu para decidirte a unirte al equipo?

Lo que más me llamó la atención en ituitu es la utilización de una metodología innovadora, moderna y diferente: un sitio donde se combinan actividades experienciales y sensoriales con el bilingüismo, donde los niños se sienten libres de elegir su forma de expresarse y de aprender. Además, se sigue el desarrollo del cada niño paso a paso, acompañándolo en su crecimiento, proponiendo (y no imponiendo) actividades diferentes según los centros de interés.

¡Bienvenidos a la yogurtmania!

Empezamos el curso con un montón de recetas nuevas que compartir. No obstante, hemos pensado que debemos comenzar con sugerencias que enriquezcan alimentos básicos que encontramos en la mayoría de las despensas de familias con niños pequeños. Para ello, nada mejor que centrarnos este mes en los yogures.

No hay duda alguna que los mejores yogures son los naturales, por supuesto, sin azucarar en modo alguno. Muchos niños los disfrutan tal cual pero también son una gran oportunidad para descubrir nuevos sabores, colores y olores y por supuesto, para comer más fruta.

Aquí os dejamos tres combinaciones deliciosas en forma de purés que se pueden poner encima del yogur o mezclar totalmente para hacer nuestros propios yogures de sabores. Estos purés también se pueden tomar solos y para los más mayores, son perfectos para añadir a un cuenco de cereales por la mañana, con pan tostado en lugar de mermelada, con helados o como base para smoothies.

  1. Manzana, naranja y plátano:

Ingredientes para 150ml:

2 manzanas Gala medianas

1 plátano

Zumo de naranja natural

Pela las manzanas, quítales el corazón con las pepitas y córtalas en rodajas. Haz las rodajas al vapor para que se ablanden – unos 10 minutos, aproximadamente. Cuando estén frías, bate con el plátano y el zumo de naranja natural que necesites para darle la consistencia que más te guste. Es mejor servir inmediatamente.

  1. Manzana y albaricoque:

Ingredientes para 300ml:

100 gr albaricoques deshidratados

2 manzanas Gala medianas

Pon los albaricoques en una olla pequeña con agua que los cubra al ras. Déjalos a remojo toda la noche. Pela las manzanas, quítales el corazón con las pepitas, córtalas y añádelas a la olla. Calienta la mezcla a fuego lento durante unos 10 minutos, removiendo frecuentemente, hasta que la fruta esté blandita. Bate con la batidora hasta obtener una consistencia suave.

  1. Pera y papaya:

Ingredientes para 300 ml:

2 peras

1 papaya

Si las peras están maduras, no necesitas cocinarlas. Simplemente, pélalas, quíteles el corazón y córtalas. Si no están maduras, ponlas al vapor (peladas y cortadas) unos 10 minutos para que se ablanden. Deja enfriar. Corta la papaya por la mitad, quita las pepitas y saca la pulpa. Mezcla bien con la pera antes de pasar por la batidora.

Ofrecer variedad a la hora de comer desde edades muy tempranas ayuda a desarrollar un mayor interés por la comida y un paladar más “aventurero”, así es que os animamos a experimentar con las mezclas que más os gusten.

 

“Me gusta ituitu porque aquí conviven niños de diferentes países, lenguas y culturas”

   

Desde principios de septiembre el equipo de ituitu tiene un nuevo miembro. Se llama Alba y trabajará en la secretaría del centro, ayudando a Jaime y Amalia en tareas administrativas.

Ayúdanos a conocerte un poquito mejor – cuéntanos sobre ti, como eres, que te gusta, tu experiencia laboral
Soy una persona dinámica, optimista y responsable. Me gusta empatizar con la gente y ayudar a que los demás se sientan mejor.
Me gustan mucho los idiomas, es por ello que decidí estudiar Filología, lo que me dio la posibilidad de cursar parte de mis estudios en Italia.
Me encanta viajar, leer, cocinar. Soy amantes de animales. Tengo una chihuahua que se llama Rita y me encanta ir de paseo y jugar con ella.
Anteriormente he trabajado en un despacho multidisciplinar, donde me encargaba de gestiones administrativas y traducción de documentos.

¿Qué te hizo unirte al equipo de ituitu?
Me resultó una escuela muy atractiva, ya que no se parecía a nada de lo que había conocido. Me gustó que fuera un centro donde asisten niños de diferentes países y culturas, y donde se combinan diferentes lenguas.

¿Qué balance haces de este primer mes en la escuela?
Sin duda, muy positivo. Nos estamos familiarizando con el nuevo sistema y espero contribuir a agilizarlo todo. Me gusta mucho atender a las familias y observar la entrada y la salida de los niños y ver cómo reaccionan cada día de manera distinta.
Además, me siento muy bien acogida por  el resto del equipo.

¿Qué expectativas tienes para este curso?
Desempeñar mis tareas de tal manera que tanto el equipo como las familias puedan confiar en mí.

Balance del curso

Con el final del mes de junio cerramos este curso y toca hacer balance. La primera sensación es siempre la misma… “¿ya?, ¿ya hemos terminado?” Este año ha estado marcado por la incorporación de Amalia al frente de dirección, Zahara en cocina y la apertura del tercer aula de 2 años.

Las tres cosas las hemos afrontado con mucha ilusión y han traído un montón de cosas positivas, aunque también han supuesto un esfuerzo adicional de organización por parte de todos, que debo agradecer.


Pedagógicamente, nuestro objetivo principal era continuar fortaleciendo la atención al desarrollo individual de nuestros alumnos. Para conseguirlo, acordamos que era necesario incrementar el tiempo dedicado a la observación de cada uno. Por eso decidimos dedicar un día a la semana al juego libre, sin actividad dirigida. Con toda la información recogida semanalmente por las profesoras, hemos podido ir adaptando el entorno de las aulas, los materiales y la programación de los grupos. La valoración del equipo es muy positiva porque así hemos podido ir respondiendo a las necesidades de cada uno “en tiempo real”.En cuanto a contenidos, queríamos introducir el arte e incrementar la dedicación a la educación emocional, especialmente con los niños de 2 años.

Para dar el pistoletazo de salida, los grupos exploraron pintores del siglo XX, culminando en una preciosa fiesta de Carnaval.

Mantuvimos el arte para enlazar la escultura con las Fallas y lo hemos mantenido presente desde entonces en nuestros centros de interés, como la primavera.

Respecto a las emociones, las hemos trabajado como en todos los cursos, pero también hemos añadido un rincón de paz para ayudar a los niños a resolver conflictos. Ambos temas continuarán siendo prioridad el año que viene.
Por último, siempre le hemos dado mucha importancia al trabajo con las familias y tradicionalmente hemos ofrecido una charla mensual a manos de expertos. Este curso quisimos redefinir nuestra propuesta, ofreciendo la posibilidad de trabajar en grupo con Alicia Juan, nuestra psicopedagoga, en sesiones mensuales. Empezamos el piloto en marzo y la valoración de las familias que han participado ha sido muy positiva. El plan es volver a empezar en septiembre.
Afrontamos el curso que viene con la ilusión de afianzar el buen trabajo que hemos comenzado. Continuaremos refinando el proceso de observación, la inclusión de la pintura y la música como hilos conductores a lo largo del año y el refuerzo de la educación emocional. Esto incluye el trabajo con las familias a través de herramientas como la disciplina positiva y nuestra escuela anual.
¡También podéis esperar alguna sorpresa estética que hará de ituitu un lugar aún más bonito, pero lo dejo ahí para que volváis a vernos con más ganas!
¡Feliz verano!

Un circuito multicolor

¿Qué trabajamos?

Con esta actividad trabajamos la psicomotricidad gruesa

¿Por qué es importante?

La psicomotricidad es una disciplina educativa basada en la acción corporal cuyo objetivo principal es mejorar o normalizar el comportamiento general del niño/a, facilitando el desarrollo de todos los aspectos de su personalidad. Se plantea la psicomotricidad como herramienta básica para favorecer la formación del esquema corporal, la socialización, la capacidad de interactuar, la autonomía y la adaptación al entorno. A través del propio cuerpo, el movimiento, la postura y el gesto, medios de conocimiento, se favorecen los procesos madurativos biológicos, cognitivos y afectivos, ayudando a conocer y estructurar sus relaciones con el mundo

Objetivos generales:

  1. Tomar conciencia del propio cuerpo como realidad diferenciada de los objetos y de los otros.
  2. Descubrir el placer del movimiento y ser capaces de adoptar actitudes posturales adecuadas a distintas situaciones en la vida cotidiana.
  3. Favorecer la adquisición de habilidades senso-perceptivas y motoras que le permitan el acceso progresivo a las conductas motrices de base: coordinación dinámica, visomotriz y equilibrio.
  4. Adquirir la capacidad de orientarse con su propio cuerpo, y posteriormente, los objetos en los espacios cotidianos.
  5. Crear un clima de confianza que permita al alumnado comunicarse libremente e interactuar sin conflictos.
  6. Potenciar la expresión, de manera que todos y todas tengan la oportunidad de demostrar sus cualidades y jugar roles diferentes.
  7. Organizar el espacio y el material de manera que se facilite el orden en la acción y puedan interactuar sin barreras.
  8. Estructurar el tiempo de manera que el alumnado pueda realizar las actividades y asimilar experiencias.
  9. Crear una estructura en las sesiones que permita flexibilizar las propuestas iniciales para dar cabida a las propuestas del alumnado.

 

¿Cómo se desarrolla la actividad?

La actividad se puede realizar de diferentes formas:
1. Se colocarán las botellas todas en fila y los niños tendrán que pasar con las piernas abiertas dejando así las botellas por el medio de sus piernas
2. Se colocará las botellas separadas en zigzag para que los niños vayan entre ellas haciendo un zigzag
3. Las botellas se colocarán  tumbadas en el suelo dejando un espacio para que los niños puedan ir saltando las botellas, pueden saltar las con los pies juntos o bien simplemente ir pasando el pie de uno en uno.
4. Otra opción es que los niños con lo que las botellas como ellos quieran y puedan jugar libremente.


Anteriormente a esto, los niños habrán rellenado las botellas con agua y pintura esto les ayudará a conocer los colores y a ver lo que sucede cuando se mezclan entre ellos, así como las gamas de colores que se pueden crear.


Otra actividad que se puede hacer también es proporcionarles unos aros de colores y las botellas del mismo color y así ellos poder clasificar los aros y relacionarlos con la botella del mismo color

 

Materiales:

  • Botellas de plástico
  • Agua
  • Temperas
  • Precinto
  • Silicona caliente para reforzar el tapón de la botella

 

 

Una riquísima crema de calabaza para el invierno

Después de varios meses dedicados a almuerzos y meriendas saludables, vamos a centrarnos en los primeros platos. Para este mes de enero, os traemos una deliciosa crema de calabaza con un toque muy especial. Es una receta original de Alexandra Stratou que en ituitu nos encanta.

Ingredientes para 6-8 personas:
Aceite de oliva
1 cebolla cortada fina
1 puerro, cortado fino
1 zanahoria, cortada a rodajas
1 kg de calabaza, pelada y cortada en cubos de unos 5 cm
1 patata, pelada y cortada en cubos
1 diente de ajo, pelado y picado
1 hoja de laurel
1 pizca de canela en polvo
Sal

Cubrimos una olla con una película fina de aceite de oliva, a fuego medio. Añadimos la cebolla, el puerro, la zanahoria, el ajo, el laurel, la canela y sal. Tapamos hasta que empiecen a tomar color. Añadimos la calabaza, la patata y 125 ml de agua (medio vaso). Tapamos de nuevo hasta que la calabaza esté muy blandita. Si durante la cocción se empieza a pegar al fondo, añadiremos un poco más de agua y bajaremos el fuego.
Retiramos del fuego, dejamos enfriar un poco, quitamos la hoja de laurel y los pasamos todo por la batidora o robot de cocina. Si se ha quedado muy espesa, podemos añadir un poco más agua.
Esta receta se puede hacer para menos comensales rebajando las cantidades de los ingredientes.

“Me gusta aportar mi granito de arena para que los niños tengan una alimentación sana”

Soy Zahara, tengo 40 años y soy marroquí. Llevo 17 años en España y estoy enamorada de Valencia. Me considero una persona alegre, positiva y cariñosa. Soy madre de una niña de 9 años que es muy deportista, come de todo y le encanta cocinar, como a mí.
Me interesa la cocina desde muy pequeñita. Mi madre me sentaba en el banco de la cocina cuando ella preparaba la comida y yo intentaba ayudarla. A los 7 años empecé a hacer la tortilla francesa y cobta de verdura. Hacía lo más sencillo. Mi madre es muy buena cocinera y en su época se llevó bastantes premios. Espero llegar a ser como ella.

¿Qué experiencia has tenido en el campo de la gastronomía antes de incorporarte a ituitu? 

Mi experiencia empieza a los 18 años. Estuve trabajando de camarera en Marruecos. Luego, mi madre cocinada en bodas y bautizos y yo la acompañaba para ayudarle. A partir de ahí, quise profesionalizar mis conocimientos e hice un curso de cocina y de manipuladora de alimentos.

¿Qué balance haces del tiempo que llevas en la escuela?

Llevo tan sólo dos meses en ituitu. Lo que me atrajo del puesto fue poder cocinar para niños y poder aportar mi granito de arena para que tengan una alimentación sana. Desde que empecé, los días se me pasan volando, lo cual es siempre una buena señal.

¿Qué destacarías del equipo ituitu?

El equipo me ha acogido superbién. Me siento muy apoyada por Amalia, Cris,  Jaime y las profesoras, que son muy colaboradoras. Me gusta mucho que me mantengan informada constantemente de lo que los niños comen mejor o peor. De esta forma, yo puedo ajustar lo que sea necesario y dar el mejor servicio para que crezcan sanos y fuertes. Me encanta ver a los niños cuando salen al patio. Vienen a verme todas las mañanas y yo intento salir siempre de la cocina para saludarles. ¡Es un chute de alegría!

A lo largo del año organizamos varias fiestas: Halloween, Navidad, Fallas, Fin de curso… ¿Cuál esperas con más ganas?

Me gusta Halloween, especialmente por los disfraces de los niños y porque no se celebra en Marruecos.

¿Cuál es tu meta para este próximo año?

Mi meta principal para este año es mejorar cada día, buscando recetas nuevas. Me gustaría hacer algo típico de mi país, como el cuscús. Es sano, natural y ¡me sale riquísimo! Mi hija empezó a comerlo con un año y aún es su plato favorito.

Nutella casera

Este mes queremos seguir ofreciendo ricas y saludables alternativas al azúcar. Para este mes de Diciembre, nos hemos reservado la reina de las recetas. Nutella casera a base de calabaza y cacao. Esta receta es de nuestra amiga Belén, de cupcakesagogo.

Para dos tarros:

300 gr de calabaza asada
150 gr de avellanas tostadas y peladas
4 cucharadas soperas de caco puro en polvo (nosotros usamos el 100% cacao de Valor)
3 cucharas de miel o sirope de ágave
Si asamos la calabaza en casa: partirla por la mitad y meterla en el horno (precalentado) a 180 grados durante un par de horas. Utilizaremos 300gr de la pulpa de esta calabaza asada.
Ponemos todos los ingredientes en nuestro robot de cocina y a triturar durante unos cinco minutos. No es un proceso rápido porque el rastro de la avellana tarda en desaparecer.

¡A untar y a disfrutar de una merienda sanísima y super sabrosa! Un éxito garantizado con los más pequeños.