¡Bienvenidos a la yogurtmania!

Empezamos el curso con un montón de recetas nuevas que compartir. No obstante, hemos pensado que debemos comenzar con sugerencias que enriquezcan alimentos básicos que encontramos en la mayoría de las despensas de familias con niños pequeños. Para ello, nada mejor que centrarnos este mes en los yogures.

No hay duda alguna que los mejores yogures son los naturales, por supuesto, sin azucarar en modo alguno. Muchos niños los disfrutan tal cual pero también son una gran oportunidad para descubrir nuevos sabores, colores y olores y por supuesto, para comer más fruta.

Aquí os dejamos tres combinaciones deliciosas en forma de purés que se pueden poner encima del yogur o mezclar totalmente para hacer nuestros propios yogures de sabores. Estos purés también se pueden tomar solos y para los más mayores, son perfectos para añadir a un cuenco de cereales por la mañana, con pan tostado en lugar de mermelada, con helados o como base para smoothies.

  1. Manzana, naranja y plátano:

Ingredientes para 150ml:

2 manzanas Gala medianas

1 plátano

Zumo de naranja natural

Pela las manzanas, quítales el corazón con las pepitas y córtalas en rodajas. Haz las rodajas al vapor para que se ablanden – unos 10 minutos, aproximadamente. Cuando estén frías, bate con el plátano y el zumo de naranja natural que necesites para darle la consistencia que más te guste. Es mejor servir inmediatamente.

  1. Manzana y albaricoque:

Ingredientes para 300ml:

100 gr albaricoques deshidratados

2 manzanas Gala medianas

Pon los albaricoques en una olla pequeña con agua que los cubra al ras. Déjalos a remojo toda la noche. Pela las manzanas, quítales el corazón con las pepitas, córtalas y añádelas a la olla. Calienta la mezcla a fuego lento durante unos 10 minutos, removiendo frecuentemente, hasta que la fruta esté blandita. Bate con la batidora hasta obtener una consistencia suave.

  1. Pera y papaya:

Ingredientes para 300 ml:

2 peras

1 papaya

Si las peras están maduras, no necesitas cocinarlas. Simplemente, pélalas, quíteles el corazón y córtalas. Si no están maduras, ponlas al vapor (peladas y cortadas) unos 10 minutos para que se ablanden. Deja enfriar. Corta la papaya por la mitad, quita las pepitas y saca la pulpa. Mezcla bien con la pera antes de pasar por la batidora.

Ofrecer variedad a la hora de comer desde edades muy tempranas ayuda a desarrollar un mayor interés por la comida y un paladar más “aventurero”, así es que os animamos a experimentar con las mezclas que más os gusten.

 

“Me gusta ituitu porque aquí conviven niños de diferentes países, lenguas y culturas”

   

Desde principios de septiembre el equipo de ituitu tiene un nuevo miembro. Se llama Alba y trabajará en la secretaría del centro, ayudando a Jaime y Amalia en tareas administrativas.

Ayúdanos a conocerte un poquito mejor – cuéntanos sobre ti, como eres, que te gusta, tu experiencia laboral
Soy una persona dinámica, optimista y responsable. Me gusta empatizar con la gente y ayudar a que los demás se sientan mejor.
Me gustan mucho los idiomas, es por ello que decidí estudiar Filología, lo que me dio la posibilidad de cursar parte de mis estudios en Italia.
Me encanta viajar, leer, cocinar. Soy amantes de animales. Tengo una chihuahua que se llama Rita y me encanta ir de paseo y jugar con ella.
Anteriormente he trabajado en un despacho multidisciplinar, donde me encargaba de gestiones administrativas y traducción de documentos.

¿Qué te hizo unirte al equipo de ituitu?
Me resultó una escuela muy atractiva, ya que no se parecía a nada de lo que había conocido. Me gustó que fuera un centro donde asisten niños de diferentes países y culturas, y donde se combinan diferentes lenguas.

¿Qué balance haces de este primer mes en la escuela?
Sin duda, muy positivo. Nos estamos familiarizando con el nuevo sistema y espero contribuir a agilizarlo todo. Me gusta mucho atender a las familias y observar la entrada y la salida de los niños y ver cómo reaccionan cada día de manera distinta.
Además, me siento muy bien acogida por  el resto del equipo.

¿Qué expectativas tienes para este curso?
Desempeñar mis tareas de tal manera que tanto el equipo como las familias puedan confiar en mí.

Balance del curso

Con el final del mes de junio cerramos este curso y toca hacer balance. La primera sensación es siempre la misma… “¿ya?, ¿ya hemos terminado?” Este año ha estado marcado por la incorporación de Amalia al frente de dirección, Zahara en cocina y la apertura del tercer aula de 2 años.

Las tres cosas las hemos afrontado con mucha ilusión y han traído un montón de cosas positivas, aunque también han supuesto un esfuerzo adicional de organización por parte de todos, que debo agradecer.


Pedagógicamente, nuestro objetivo principal era continuar fortaleciendo la atención al desarrollo individual de nuestros alumnos. Para conseguirlo, acordamos que era necesario incrementar el tiempo dedicado a la observación de cada uno. Por eso decidimos dedicar un día a la semana al juego libre, sin actividad dirigida. Con toda la información recogida semanalmente por las profesoras, hemos podido ir adaptando el entorno de las aulas, los materiales y la programación de los grupos. La valoración del equipo es muy positiva porque así hemos podido ir respondiendo a las necesidades de cada uno “en tiempo real”.En cuanto a contenidos, queríamos introducir el arte e incrementar la dedicación a la educación emocional, especialmente con los niños de 2 años.

Para dar el pistoletazo de salida, los grupos exploraron pintores del siglo XX, culminando en una preciosa fiesta de Carnaval.

Mantuvimos el arte para enlazar la escultura con las Fallas y lo hemos mantenido presente desde entonces en nuestros centros de interés, como la primavera.

Respecto a las emociones, las hemos trabajado como en todos los cursos, pero también hemos añadido un rincón de paz para ayudar a los niños a resolver conflictos. Ambos temas continuarán siendo prioridad el año que viene.
Por último, siempre le hemos dado mucha importancia al trabajo con las familias y tradicionalmente hemos ofrecido una charla mensual a manos de expertos. Este curso quisimos redefinir nuestra propuesta, ofreciendo la posibilidad de trabajar en grupo con Alicia Juan, nuestra psicopedagoga, en sesiones mensuales. Empezamos el piloto en marzo y la valoración de las familias que han participado ha sido muy positiva. El plan es volver a empezar en septiembre.
Afrontamos el curso que viene con la ilusión de afianzar el buen trabajo que hemos comenzado. Continuaremos refinando el proceso de observación, la inclusión de la pintura y la música como hilos conductores a lo largo del año y el refuerzo de la educación emocional. Esto incluye el trabajo con las familias a través de herramientas como la disciplina positiva y nuestra escuela anual.
¡También podéis esperar alguna sorpresa estética que hará de ituitu un lugar aún más bonito, pero lo dejo ahí para que volváis a vernos con más ganas!
¡Feliz verano!

Un circuito multicolor

¿Qué trabajamos?

Con esta actividad trabajamos la psicomotricidad gruesa

¿Por qué es importante?

La psicomotricidad es una disciplina educativa basada en la acción corporal cuyo objetivo principal es mejorar o normalizar el comportamiento general del niño/a, facilitando el desarrollo de todos los aspectos de su personalidad. Se plantea la psicomotricidad como herramienta básica para favorecer la formación del esquema corporal, la socialización, la capacidad de interactuar, la autonomía y la adaptación al entorno. A través del propio cuerpo, el movimiento, la postura y el gesto, medios de conocimiento, se favorecen los procesos madurativos biológicos, cognitivos y afectivos, ayudando a conocer y estructurar sus relaciones con el mundo

Objetivos generales:

  1. Tomar conciencia del propio cuerpo como realidad diferenciada de los objetos y de los otros.
  2. Descubrir el placer del movimiento y ser capaces de adoptar actitudes posturales adecuadas a distintas situaciones en la vida cotidiana.
  3. Favorecer la adquisición de habilidades senso-perceptivas y motoras que le permitan el acceso progresivo a las conductas motrices de base: coordinación dinámica, visomotriz y equilibrio.
  4. Adquirir la capacidad de orientarse con su propio cuerpo, y posteriormente, los objetos en los espacios cotidianos.
  5. Crear un clima de confianza que permita al alumnado comunicarse libremente e interactuar sin conflictos.
  6. Potenciar la expresión, de manera que todos y todas tengan la oportunidad de demostrar sus cualidades y jugar roles diferentes.
  7. Organizar el espacio y el material de manera que se facilite el orden en la acción y puedan interactuar sin barreras.
  8. Estructurar el tiempo de manera que el alumnado pueda realizar las actividades y asimilar experiencias.
  9. Crear una estructura en las sesiones que permita flexibilizar las propuestas iniciales para dar cabida a las propuestas del alumnado.

 

¿Cómo se desarrolla la actividad?

La actividad se puede realizar de diferentes formas:
1. Se colocarán las botellas todas en fila y los niños tendrán que pasar con las piernas abiertas dejando así las botellas por el medio de sus piernas
2. Se colocará las botellas separadas en zigzag para que los niños vayan entre ellas haciendo un zigzag
3. Las botellas se colocarán  tumbadas en el suelo dejando un espacio para que los niños puedan ir saltando las botellas, pueden saltar las con los pies juntos o bien simplemente ir pasando el pie de uno en uno.
4. Otra opción es que los niños con lo que las botellas como ellos quieran y puedan jugar libremente.


Anteriormente a esto, los niños habrán rellenado las botellas con agua y pintura esto les ayudará a conocer los colores y a ver lo que sucede cuando se mezclan entre ellos, así como las gamas de colores que se pueden crear.


Otra actividad que se puede hacer también es proporcionarles unos aros de colores y las botellas del mismo color y así ellos poder clasificar los aros y relacionarlos con la botella del mismo color

 

Materiales:

  • Botellas de plástico
  • Agua
  • Temperas
  • Precinto
  • Silicona caliente para reforzar el tapón de la botella

 

 

Una riquísima crema de calabaza para el invierno

Después de varios meses dedicados a almuerzos y meriendas saludables, vamos a centrarnos en los primeros platos. Para este mes de enero, os traemos una deliciosa crema de calabaza con un toque muy especial. Es una receta original de Alexandra Stratou que en ituitu nos encanta.

Ingredientes para 6-8 personas:
Aceite de oliva
1 cebolla cortada fina
1 puerro, cortado fino
1 zanahoria, cortada a rodajas
1 kg de calabaza, pelada y cortada en cubos de unos 5 cm
1 patata, pelada y cortada en cubos
1 diente de ajo, pelado y picado
1 hoja de laurel
1 pizca de canela en polvo
Sal

Cubrimos una olla con una película fina de aceite de oliva, a fuego medio. Añadimos la cebolla, el puerro, la zanahoria, el ajo, el laurel, la canela y sal. Tapamos hasta que empiecen a tomar color. Añadimos la calabaza, la patata y 125 ml de agua (medio vaso). Tapamos de nuevo hasta que la calabaza esté muy blandita. Si durante la cocción se empieza a pegar al fondo, añadiremos un poco más de agua y bajaremos el fuego.
Retiramos del fuego, dejamos enfriar un poco, quitamos la hoja de laurel y los pasamos todo por la batidora o robot de cocina. Si se ha quedado muy espesa, podemos añadir un poco más agua.
Esta receta se puede hacer para menos comensales rebajando las cantidades de los ingredientes.

“Me gusta aportar mi granito de arena para que los niños tengan una alimentación sana”

Soy Zahara, tengo 40 años y soy marroquí. Llevo 17 años en España y estoy enamorada de Valencia. Me considero una persona alegre, positiva y cariñosa. Soy madre de una niña de 9 años que es muy deportista, come de todo y le encanta cocinar, como a mí.
Me interesa la cocina desde muy pequeñita. Mi madre me sentaba en el banco de la cocina cuando ella preparaba la comida y yo intentaba ayudarla. A los 7 años empecé a hacer la tortilla francesa y cobta de verdura. Hacía lo más sencillo. Mi madre es muy buena cocinera y en su época se llevó bastantes premios. Espero llegar a ser como ella.

¿Qué experiencia has tenido en el campo de la gastronomía antes de incorporarte a ituitu? 

Mi experiencia empieza a los 18 años. Estuve trabajando de camarera en Marruecos. Luego, mi madre cocinada en bodas y bautizos y yo la acompañaba para ayudarle. A partir de ahí, quise profesionalizar mis conocimientos e hice un curso de cocina y de manipuladora de alimentos.

¿Qué balance haces del tiempo que llevas en la escuela?

Llevo tan sólo dos meses en ituitu. Lo que me atrajo del puesto fue poder cocinar para niños y poder aportar mi granito de arena para que tengan una alimentación sana. Desde que empecé, los días se me pasan volando, lo cual es siempre una buena señal.

¿Qué destacarías del equipo ituitu?

El equipo me ha acogido superbién. Me siento muy apoyada por Amalia, Cris,  Jaime y las profesoras, que son muy colaboradoras. Me gusta mucho que me mantengan informada constantemente de lo que los niños comen mejor o peor. De esta forma, yo puedo ajustar lo que sea necesario y dar el mejor servicio para que crezcan sanos y fuertes. Me encanta ver a los niños cuando salen al patio. Vienen a verme todas las mañanas y yo intento salir siempre de la cocina para saludarles. ¡Es un chute de alegría!

A lo largo del año organizamos varias fiestas: Halloween, Navidad, Fallas, Fin de curso… ¿Cuál esperas con más ganas?

Me gusta Halloween, especialmente por los disfraces de los niños y porque no se celebra en Marruecos.

¿Cuál es tu meta para este próximo año?

Mi meta principal para este año es mejorar cada día, buscando recetas nuevas. Me gustaría hacer algo típico de mi país, como el cuscús. Es sano, natural y ¡me sale riquísimo! Mi hija empezó a comerlo con un año y aún es su plato favorito.

Nutella casera

Este mes queremos seguir ofreciendo ricas y saludables alternativas al azúcar. Para este mes de Diciembre, nos hemos reservado la reina de las recetas. Nutella casera a base de calabaza y cacao. Esta receta es de nuestra amiga Belén, de cupcakesagogo.

Para dos tarros:

300 gr de calabaza asada
150 gr de avellanas tostadas y peladas
4 cucharadas soperas de caco puro en polvo (nosotros usamos el 100% cacao de Valor)
3 cucharas de miel o sirope de ágave
Si asamos la calabaza en casa: partirla por la mitad y meterla en el horno (precalentado) a 180 grados durante un par de horas. Utilizaremos 300gr de la pulpa de esta calabaza asada.
Ponemos todos los ingredientes en nuestro robot de cocina y a triturar durante unos cinco minutos. No es un proceso rápido porque el rastro de la avellana tarda en desaparecer.

¡A untar y a disfrutar de una merienda sanísima y super sabrosa! Un éxito garantizado con los más pequeños.

“Siempre supe que quería dedicar mi vida a la educación de los niños”

Haznos una breve descripción de ti misma y de cómo nace tu interés por la educación infantil.

Soy Estefanía, nací en Argentina, pero llevo 15 años viviendo fuera de ella, de los cuales 4 estuve en Londres, tengo 30 años y soy Trabajadora Social y Maestra de Educación Infantil. Desde que tenía cuatro años tenía claro que quería ser Maestra de Educación Infantil. Siempre supe que quería dedicarme a los más pequeños, siempre tuve una conexión especial con ellos, me gustaba observarles, conocerles, aprender de ellos; así es que aquí estoy, trabajando y aprendiendo de y con ellos.
Actualmente estoy haciendo un máster en pedagogía Montessori que me está encantando, y tengo la suerte de poder llevar a la práctica en la escuela la filosofía del método.

¿Qué experiencia has tenido en el campo de la educación antes de incorporarte a ituitu?

Durante mi estancia en Londres tuve la oportunidad de trabajar en una escuela infantil, necesitaban personas que hablaran diferentes lenguas ya que la mayoría de las familias de esa zona son bilingües o trilingües.
Cuando volví de Londres estuve trabajando en una academia de inglés que tiene una metodología particular, al igual que ituitu, donde se enseña de manera experiencial, con objetos, con movimiento con música.

¿Qué balance haces del tiempo que llevas en la escuela?

¡Me encanta!, Tener la posibilidad de trabajar con una programación pero con flexibilidad de adaptarla a los niños, es una liberación muy importante para las educadoras, nos permite conocer a nuestros niños y adaptar las actividades a sus ritmos, a sus intereses, a sus gustos.

¿En qué clase estás? ¿Cómo te llevas con los peques? Cuéntanos un poco cómo son, qué actividades haces con ellos, cuáles les gustan más y cuáles menos…

Yo estoy en clase con niños de 1 a 2 años. Respecto a las actividades de momento no estamos haciendo muchas cosas intencionadas ni programadas, me gusta dedicarme un tiempo a observarles, a conocerles, a ver cuáles son sus inclinaciones, sus gustos, veo que a uno le gustan mucho los libros, a otra le encanta sentarse en las sillas pequeñas de clase con algunos objetos en las manos y observa al resto de sus compañeros, otro le encanta moverse por la clase jugando con diferentes materiales de la misma, otras y otros son más tranquilas y tranquilos y prefieren observar cuales son las rutinas de la escuela, de la clase, para sentirse seguras y seguros. El momento del patio les gusta, les refresca, pueden moverse libremente y tienen mucho más espacio, además contamos con un montón de cositas para que jueguen y disfruten de su rato de descanso.
En lo que sí coinciden todos es que les encanta la música, para cada momento me gusta poner diferentes estilos, algunas para bailar, otras para relajarnos, para trabajar vocabulario, etc.

¿Cómo está siendo la adaptación de los niños en este inicio de curso?

Considero que he tenido mucha suerte, me lo han puesto muy fácil, y se han adaptado muy bien, algunos casos en particular que les ha llevado un poco más de tiempo, pero como comenté, me gusta observarles y ver cómo puedo hacer para contentarles y acompañarles de la mejor manera posible y de la manera que se adapta a ellos. A algunos les gusta que les cojan y les contengan, otros prefieren estar solitos y cerca de la puerta, otros necesitan entretenimiento, canciones, música, libros. Pero como ya he comentado ha sido un grupo muy bueno y los papás han colaborado mucho también en que la adaptación sea rápida, saludándoles con una sonrisa y demostrándoles confianza y seguridad por la escuela.

¿Cuáles son tus metas para este año?

Aprender, me encanta seguir aprendiendo siempre, de cada niño, de cada actividad, de cada momento. Además aprendo también mucho de las compañeras, hay un equipo muy bueno y polivalente y siempre están accesibles para nuestras dudas. Y como siempre conseguir progresos con los niños, ver cómo avanzan, cómo aprenden, cómo superan sus miedos y como superan las dificultades que se les presentan.

¿Qué destacarías del equipo de ituitu?

Hay muchísima calidad, muchísima experiencia, nos han recibido con los brazos abiertos, siempre es complicado empezar en un sitio nuevo, hasta que te acostumbras a los tiempos, a las rutinas de cada sitio, a las formas de hacer, siempre hay nervios e intriga, pero todas las compañeras hacen que todo eso sea más fácil. Tienen mucha experiencia y les encanta lo que hacen y se nota, sólo con verlas se aprenden muchas cosas. Además de esto se trabaja en coordinación siempre y prepararemos actividades que se puedan realizar en un gran grupo, y en grupos más pequeños. La verdad es que me considero muy afortunada, ¡son las mejores!

A lo largo del año organizamos varias fiestas: Halloween, Navidad, Fallas, fin de curso… ¿Cuál esperas con más ganas?

La que más me gusta es la Navidad, es una época en la que los niños tienen mucha ilusión, es muy mágica, llena de alegría y de momentos en familia. Seguro que este año será genial.

¿Qué es lo que te atrajo del proyecto de ituitu para decidirte a unirte al equipo?

Lo primero que me atrajo fue el espacio, me parece muy luminoso, muy bien repartido y con mucho encanto. Además la posibilidad de trabajar de una manera diferente, con las inteligencias múltiples, siguiendo el ritmo de cada niño y sus intereses es muy importante para mi. No me gusta trabajar con fichas todo el tiempo, ni imponer en los niños las cosas que yo programo, me gusta ir probando y poder modificar las actividades si los niños no muestran interés o no se adapta a ellos como se esperaba.

Septiembre ¡superado y con nota!

Superado septiembre, vuelve a reinar la alegría y la calma en nuestras aulas.
El comienzo de curso es siempre un periodo de incertidumbre. No sabemos cómo reaccionará cada niño antes los cambios y la separación de los padres y esto causa preocupación entre los mayores. Cuando esa incertidumbre da paso a la certeza de que hoy también se ha quedado llorando, la preocupación se transforma en dolor. Somos muy conscientes de que el conocido “periodo de adaptación” puede ser duro para todos, grandes y pequeños. Por eso es importante tener presente que la clave está en ofrecerles seguridad. La seguridad les genera confianza y la confianza les permite disfrutar de su día.
La seguridad la transmitimos todos. En casa debe hablarse con naturalidad del “cole”, sin excusar nuestra ausencia, pena ni sentimiento de culpabilidad. La llegada puntual y las despedidas breves han ayudado muchísimo a que la entrada sea tranquila. ¡Mil gracias, familias!

Desde la escuela, la seguridad se consigue afianzando hábitos y rutinas y con mucho, mucho mimo. Por eso, a los largo de estas semanas hemos ido introduciéndolos poco a poco. Ya todos hemos empezado con nuestras asambleas matutinas – es un logro que todos se sienten en la alfombra y participen contentos en el proceso, bien sea la canción de buenos días o ver quién ha venido hoy.

 También nos sentamos para almorzar y merendar juntos y dormimos una buena siesta del tirón. Los más mayores ya tienen controlados los momentos de higiene y aseo y participan todos en las actividades de grupo. Todo ocurre del mismo modo cada día, con los mismos tiempos, en los mismos espacios y las mismas profes, que les regalan su cariño y su atención a diario.

Cada septiembre hay niños que encuentran su mayor confort en el patio, un espacio abierto donde pueden explorar a sus anchas. Otros, prefieren la seguridad que les ofrece el espacio más reducido de sus aulas. Así, equilibramos los tiempos para que todos tengan su mejor momento. Unos necesitan subir y bajar, a otros les atrae todo lo que involucre el esfuerzo de la mano – meter, sacar, abrir y cerrar.

Este es un mes que requiere mucha observación por nuestra parte. Como resultado, ya podéis ver algunos cambios en las aulas, con nuevos materiales que se van ajustando a sus necesidades, ahora que los vamos conociendo mejor. Incluso, en algunas ocasiones, ¡hasta los han fabricado ellos mismos! Lo que todos parecen tener en común es el amor por la música. Ritmos distintos para ocasiones distintas que asociamos a actividades concretas – como la famosa canción de “a guardar, a guardar” – y les ayudan a anticipar lo que viene ahora.
Poco a poco y todos juntos estamos convencidas de que lograremos un año más hacer de ituitu un lugar fantástico, del que los niños no se quieran ir cuando vienen a por ellos. ¡Y lo estamos consiguiendo! Ya hay algunos que se marchan a regañadientes… y no hay mejor testimonio que un niño que quiere quedarse un poquito más.

Claves para una adecuada alimentación infantil en la escuela

Este mes hemos sabido que Sanidad prohibirá la venta de refrescos con azúcar en los colegios. Una medida que aplaudimos ya que con más del 18% de los menores valencianos con sobrepeso, la obesidad infantil es ya un problema de salud pública.

En realidad, somos familias y educadores quienes más responsabilidad y mayor impacto tenemos sobre los hábitos de los niños. En el caso de la alimentación,  inculcar hábitos saludables es la mejor forma de prevenir problemas futuros.
En ituitu siempre nos hemos tomado muy en serio esta responsabilidad. Para nosotros, una buena alimentación se inculca desde los primeros meses de vida. Para ello, son tres los aspectos clave a tener en cuenta:

1. Los alimentos: ¿qué comen los niños?

En líneas generales, todos sabemos cuáles son los alimentos saludables y cuáles no. Aun así, ya sea por las prisas, por la falsa apariencia de lo que nos venden o por la siempre persuasiva insistencia de nuestros hijos, a muchas familias les resulta difícil preparar los menús más saludables. Estas son las cinco reglas de oro que seguimos en ituitu:
*Nada de platos precocinados ni alimentos procesados (¡sí, las hamburguesas también las hace Maribel!)
*Nada de bricks, excepto la leche. Ni zumos, ni caldos, ni salsas.
*Mucho ojo con el azúcar. Tomamos yogures un par de veces por semana y el bizcocho de Maribel sí lleva.
*Cuidado con los fritos: en nuestro comedor, no más de una vez por semana.
*Dos piezas de fruta y verduras todos los días. Así, entre casa y la escuela, se puede llegar a las 5 raciones recomendadas.

2. Los hábitos: ¿cómo comen los niños?

Para desarrollar el gusto por comer no sólo basta con que la comida esté muy rica. El entorno debe acompañar. Y para que siente bien, hacen falta condiciones como comer sin prisas. En ituitu, lo hacemos así:
Siempre almorzamos, comemos y merendamos a la misma hora. Así los niños aprenden a autorregularse. Esto es clave para evitar el picoteo entre horas más adelante.
Del mismo modo, siempre almorzamos, comemos y merendamos en el mismo sitio. Les da seguridad y confianza.
Promovemos la autonomía desde que son capaces de coger una cuchara. Cuando se sienten útiles, están más contentos, más calmados y comen mejor. Aquí os contábamos cómo lo hacen nuestros niños de 2-3 años.

3. La sostenibilidad: ¿qué normas y límites tienen respecto a su alimentación?, ¿cuáles son sus referentes? 

Es muy normal ver a familiares negociando con los niños, especialmente cuando se trata de dulces y verduras. Cada uno en un extremo – uno por exceso y otro por defecto-, claro está.
En el caso de los dulces como las galletas, la bollería industrial o las chuches, hay quien es firme y los ha logrado desterrar de la dieta familiar, sustituyéndolos por fruta, cereales o alternativas caseras que no tienen azúcares añadidos ni grasas saturadas. No obstante, esto suele ser difícil de mantener cuando los niños van creciendo, y las prohibiciones no suelen dar muy buen resultado a medio plazo.

Nuestra recomendación es que decidáis vuestros límites en familia. Por ejemplo, pueden tomar dulces una (no más de dos) veces a la semana. En cuanto hayan alcanzado “el cupo”, se acabó hasta la semana siguiente. Este control se lleva entre todos, y así ellos son partícipes. También hay que decidir qué pueden tomar, qué no, y las cantidades. Aquí entra todo lo que sabemos sobre los procesados industriales y el aceite de palma.
Con las verduras, hay que ser imaginativo y constante, aunque sin forzar. De un modo u otro, deben estar en vuestros platos todos los días. Iréis descubriendo lo que les gusta y lo que no, y ellos mismo se sorprenderán poco a poco. En cualquier caso, lo más poderoso es el ejemplo, por eso es importante que empecemos por preguntarnos: ¿son saludables mi dieta y mis hábitos?