Poner la mesa es un juego de niños

En esta actividad que hacemos en ituitu trabajamos principalmente la autonomía. ¿Por qué es importante? Porque el desarrollo de la autonomía personal es un objetivo prioritario en la educación de un niño. Un niño autónomo es aquel que es capaz de realizar por sí mismo aquellas tareas y actividades propias de los niños de su edad y de su entorno socio cultural.
Conquistar su autonomía, proporciona a los niños satisfacción y confianza en sí mismos. Además, desarrollan el sentido de pertenencia al grupo (en este caso, a su familia o su grupo escolar) al sentirse útiles y respetados. Normalmente cuando progresan en este aspecto, también lo hacen en su aprendizaje y relación con los demás.
Un niño poco autónomo es un niño dependiente, que requiere ayuda continua, con poca iniciativa, de alguna manera sobre protegido. Así, pueden acabar presentando problemas de aprendizaje, motivación y autoestima.

Materiales que vamos a utilizar:
– cartulina blanca o de color
– rotulador gordo para marcar bien la silueta
– cubiertos, vasos y plato.
– comida para hacer el juego aún más divertido y completo.

Cómo lo hacemos:
Pintamos en la cartulina la silueta de lo que queramos trabajar, en este caso: cubiertos, vaso, plato y servilleta.
Ponemos la cartulina sobre una mesa baja en la que puedan trabajar cómodamente.
Colocamos cubiertos, platos y vasos a su alcance pero con cierta distancia para que sean capaces de trasladarlos ellos solos.
¡Y ya estamos listos para empezar a jugar! Trabajar hábitos puede ser muy divertido para ellos

En esta actividad hemos utilizado utensilios de plástico pero es recomendable utilizar elementos de verdad y hacer la actividad en tiempo real (es decir, a la hora de comer) para que la contribución sea completa y puedan disfrutar del resultado verdadero de su esfuerzo. Probarlo en casa ¡os sorprenderan!

Un arcoiris sensorial hecho de espaguetis

La estimulación sensorial tiene como objetivo activar los sentidos y favorecer la entrada de información al cerebro, estimulando las áreas cerebrales que le permiten recibir información, y que a su vez disparan los dispositivos cerebrales, que activan otras áreas cerebrales para que la información se analice, elabore y se inicien circuitos de aprendizajes generales y específicos
Con la llegada del Otoño esta actividad es perfecta para lograr distintos objetivos:
-Experimentar a través del tacto la textura de los espaguetis.
-Observar los diferentes colores y relacionarlo con los colores de las hojas de otoño
-Disfrutar con su manipulación y sus posibles creaciones.

Teñir pasta es un proceso muy sencillo que os explico a continuación. Hemos elegido espaguetis para crear nuestro arcoiris otoñal. Para ello lo que necesitaremos es lo siguiente:
– Pasta de spaguettis previamente cocida (que no quede muy blanda, solo debe hervirse lo justo para que se reblandezca)
– Bolsas de plástico con cierre hermético. El tamaño de las bolsas depende de la cantidad y el tamaño de la pasta que vayas a teñir.
– Colorantes vegetales para alimentos, los puedes encontrar en el supermercado. Es importante tener varios colores. Mientras más tengamos, más posibilidades de colores distintos tendremos ya que podremos mezclarlos entre si.
Esta actividad trabaja contenidos diversos como los colores, la psicomotricidad fina (al experimentar con sus manitas y manipular los espaguetis), conceptos matemáticos como largo y corto (algunos espaguetis al romperse quedarán más cortos que otros y podemos compararlos), seriaciones (hacer pequeñas series con espaguetis de diversos colores), trabajar los sentidos y las sensaciones que nos provocan (el tacto húmedo, frío, etc), la creatividad,etc.
Nosotros presentamos a los niños los espaguetis y dejamos que manipulen libremente. Lo acompañamos con la canción del otoño (otoño llegó marrón y amarillo,otoño llegó y hojas secas nos dejó)

 

Las partes del cuerpo: siluetas de papel

Los niños sienten y se expresan a través de todo su cuerpo. Por ello, es importante ofrecerles experiencias que les ayuden a conocerse físicamente, a descubrir sus posibilidades perceptivas y motrices, a identificar las sensaciones que experimentan, a disfrutar de ellas y a servirse de las posibilidades expresivas del cuerpo para manifestarlas.

OBJETIVOS:

  • Formarse una imagen ajustada y positiva de sí mismo.
  • Enriquecer el lenguaje: reconocer e identificar las diferentes partes externas de su cuerpo.
  • Conocer la identidad propia.

MATERIALES:

  • Papel continuo
  • Rotuladores
  • Ceras, acuarelas u otro tipo de pintura para papel
  • Telas
  • Papel de seda
  • Lanas
  • Gomets
  • Fotos de sus caras, en tamaño A4

DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD

  • Con los niños tumbados sobre papel continuo, dibujamos su silueta.
  • Recortamos la cara de la fotografía de los niños y la pegamos sobre su silueta.
  • Cada niño la decora su silueta a su gusto con los diferentes materiales.
  • Para finalizar, cada uno presenta al grupo su silueta.

Dependiendo de la edad de los niños, ellos mismos pueden hacer todos los pasos o pueden contar con la ayuda de un adulto para dibujar las siluetas y/o recortar las fotos.

CONSEJOS PARA EL ADULTO

Esta actividad es perfecta para realizarla al aire libre pero también se puede hacer en casa. Lo importante es estar cómodos y tener todo el material a mano.

Con el fin de respetar el ritmo de cada niño y que la actividad sea una experiencia positiva, no debemos corregir al niño en el momento. La decoración de la silueta es libre y por tanto, debemos dejarles que lo hagan como quieran, y durante la presentación, estar atentos para identificar lo que saben y lo que deberemos reforzar en otro momento.

Para terminar, recogemos entre todos. Y este es el resultado.

¡Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros!

¡Qué frío!

Cuando a principios de este año los meteorólogos anunciaron que el mes de enero sería el más frío en décadas, algunos nos hicimos la ilusión de que veríamos la ciudad cubierta de blanco. Y aunque al principio estábamos un poco decepcionados porque no nevó en Valencia… nos pusimos muy contentos cuando vimos que… ¡en ituitu sí!

¿Cuáles fueron las causas de tan misterioso y localizado fenómeno metereológico? ¿Tal vez el caprichoso microclima de nuestro patio? ¿O una repentina y prodigiosa capacidad de nuestro equipo  para controlar los elementos atmosféricos?

La verdad es que lo que hizo que nevara en ituitu fue… la ilusión.

Los que habéis llevado a vuestros hijos a ver la nieve sabéis la carita que se les pone cuando la ven. Y nos apetecía ver nosotros también esa sonrisa. Así que este mes hemos hecho un montón de actividades relacionadas con la nieve. ¡Los niños las han disfrutado como enanos!

De modo que ahí van algunas pistas por si queréis repetirlas en casa y hacer que nieve en el salón o hiele en la cocina 😉

Pintura con hielos de colores

Es una forma de trabajar el cambio de temperatura y las diferencias entre frío y calor. Al mismo tiempo desarollan su parte artística dándole color al hielo y pintando.

Muñecos de nieve (con espuma)

Los hemos hecho utilizando espuma de afeitar previamente congelada. Con ellos hemos querido experimentar el tacto de una textura lo más parecida posible a la nieve, y de paso desarrollar su parte creativa, al mismo tiempo que trabajamos la inteligencia natural y espacial. ¡Nos han quedado muy chulos!

Muñecos de nieve (con arroz)

Cada niño iba dándole forma a su muñeco con el arroz, en una actividad que potencia la destreza oculo-manual y sirve también para desarrollar la inteligencia lingüística, ya que los niños iban hablando sobre las diferentes prendas de invierno a medida que se las iban colocando. ¡Y de qué manera! Nos quedaron tan monos como los de espuma o más 🙂

Copos de nieve

Las clases de un año han trabajado con Marta, Sofía y Susana el cambio de temperatura durante el invierno y la diferencia entre frío y calor a partir de los copos de nieve, con una actividad manipulativa a través de la que fomentamos las inteligencia espacial y la naturalista.

Además, hemos aprendido vocabulario relacionado con las prendas de invierno (gorro, bufanda, guantes, abrigo…) y también hemos practicado cómo se usan y a qué parte del cuerpo corresponden.

En la clase de La Granja, Simona ha trabajado el invierno con varios talleres:

-Winter’s colours, en el que los niños desarrollaban la sensibilidad por los colores de la naturaleza en invierno.

-“Las cuatro estaciones”: escuchamos la música de Vivaldi y sonidos de la naturaleza en el invierno, y trabajamos la sensibilidad a los cambio de ritmo y melodía, relacionándolos con las emociones que nos provocan las estaciones y la música, para favorecer así la inteligencia musical e intrapersonal.

Gracias a todas estas actividades el gélido invierno está resultando ser la más divertida de las estaciones… ¡y hasta estamos impacientes por que llegue la próxima ola de frío!