Mousse de chocolate sin azucar

Para terminar el curso, os traemos una deliciosa receta de chocolate. Seguramente, uno de los ingredientes más adorados del mundo. Una mousse ligera fresquita es perfecta para las tardes de verano y además no lleva nada de azúcar ¡para chuparse los dedos!

Ingredientes para 4 raciones:
100 gr de chocolate negro
4 huevos
1 pizca de sal

Opcional:
Para adultos, se le puede añadir una cucharada de licor
2 cucharadas de chocolate negro rallado para decorar

Derrite el chocolate al baño maría. Cuando esté listo, retira del calor y deja enfriar un poco.
Separa los huevos. Bate las yemas hasta que estén claras y caigan como un chorro continuo de la cuchara. Añade el chocolate y mezcla suavemente. Si vas a poner licor, ahora es el momento.
Bate las claras con una pizca de sal hasta que lleguen al punto de nieve. Estarán listas cuando le des la vuelta al recipiente y no se caigan.
Añade las claras al chocolate con cuidado, intentando perder el menos aire posible, pero al mismo tiempo, sin dejar restos de las claras sin mezclar.
Transfiere a una fuente para servir o a recipientes individuales. Enfría en la nevera al menos dos horas. Para servir, añade el chocolate rallado por encima ¡A disfrutarlo todo el verano!

Un desayuno delicioso

Algunos nos habéis preguntado por opciones saludables para el desayuno de los más pequeños de la casa. ¡Así es que os traemos un muesli de lo más delicioso!

Ingredientes (para una ración de adulto)
Media manzana. A nosotros nos gusta la pink lady.
75 gr de copos finos de avena
150 ml de zumo de manzana.

Para servir: yogur griego natural (o el yogur de vuestra elección)
1 cucharada de miel o agave (opcional).

Raya la manzana en un cuenco, con o sin piel, según tu preferencia (para los niños, mejor sin la piel). Añade los copos de avena, mezclándolos bien y, suficiente zumo para que los cubra. Vuelve a remover, tápalo y déjalo reposar toda la noche en un lugar fresco. Cuando estéis listos para desayunar, mézclalo bien de nuevo y añade el yogur y la miel.

 

Si os preocupa que a los niños pueda no gustarles la textura de los copos de avena,se pueden triturar para que quede una mezcla más fina. Asimismo, en lugar de rayar la manzana, se puede añadir en puré.
Para los menores de un año, no recomendamos poner la miel.

También os recomendamos hacer el zumo con una licuadora. Si no podéis, ojo que no tenga azúcares añadidos. Si utilizáis la licuadora, la pulpa de la manzana se puede aprovechar en el muesli. Simplemente comprobad que el plato tiene la suficiente humedad para quedarse blandito y suave. Si no es así, se puede añadir un poco más de zumo o algo de manzana rayada.

Por último, podéis añadir algún fruto seco picado o semillas de lino que son un gran aporte de omega 3.

¡Qué lo disfrutéis!